Indolencia en el Hospital de Santander de Quilichao

Paciente atropellado abandonado a su suerte durante una hora.
¡Exigimos la intervención de la Procuraduría!
En la tarde-noche del lunes 30 de diciembre, Santander de Quilichao fue testigo de un lamentable accidente: una persona fue atropellada por un vehículo y trasladada de inmediato al hospital local. Lo que presenciamos después en la sala de urgencias de dicho hospital raya en la negligencia y la indolencia más absoluta, configurando una posible vulneración del derecho a la salud y a la dignidad humana.
Este medio, Proclama del Pacífico, se desplazó al lugar de los hechos tras ser notificado del atropello. Lo que allí constatamos fue indignante: una persona, víctima de un trauma reciente, yacía en una camilla sin recibir atención alguna durante más de una hora. Funcionarios y enfermeras, en lugar de cumplir con su deber, se encontraban conversando y aparentemente jugando en la estación de enfermería, mostrando una total indiferencia ante el sufrimiento del paciente, y de otros que esperaban atención.
Ante esta alarmante situación, quien escribe, en mi calidad de Director de Proclama del Pacífico, me vi en la obligación de llamar la atención al personal de salud. Las respuestas recibidas fueron displicentes, irresponsables y carentes de toda empatía. Se alegaban excusas absurdas, como la falta de algunos registros previos del paciente, como justificación para la inacción. ¡Una hora! Una hora transcurrió sin que nadie se dignara a siquiera examinar al herido.
Ante la inacción del personal médico, me vi obligado a tomar fotografías como evidencia de la grave negligencia. La respuesta del personal del hospital fue inmediata, pero no para atender al paciente, sino para recriminarme por “tomar fotos” y argumentar que “ese no era un sitio para periodistas”. Incluso la presencia de agentes de policía no fue suficiente para que se brindara atención al paciente. Los uniformados, en lugar de exigir la atención médica urgente, se limitaron a solicitar documentos, desconociéndose si también se requirieron al conductor del vehículo implicado en el atropello.
Este medio de comunicación denuncia públicamente la grave negligencia del personal del Hospital Francisco de Paula Santander, de Santander de Quilichao. No es aceptable que una persona herida, en una situación de vulnerabilidad extrema, sea abandonada a su suerte durante una hora, mientras el personal de salud se dedica a actividades ajenas a su labor. Ante esta grave situación, informamos a la opinión pública que acudiremos a la Procuraduría General de la Nación para que revise y actúe dentro de sus competencias sobre la actuación de los funcionarios públicos que no cumplen con su deber. Exigimos una investigación exhaustiva por parte de las autoridades competentes para determinar las responsabilidades y aplicar las sanciones correspondientes.
Este caso no solo agrava las afecciones físicas del paciente, sino que también genera un profundo dolor e indignación en sus familiares y en la comunidad en general. La salud es un derecho fundamental, y su negación constituye una grave violación de los derechos humanos. Proclama del Pacífico seguirá de cerca este caso y exigirá justicia para la víctima.



