Con un derecho de petición presentado a la Corporación Autónoma Regional del Cauca, CRC, con copia a otras entidades del orden regional y nacional como la Presidencia y Vicepresidencia de la República, Corporación Autónoma Regional Valle del Cauca, CVC; al defensor del pueblo regional Cauca, ministerios del interior, ambiente, defensa nacional, Policía Nacional, Procuraduría Ambiental y Agraria, a los gobernadores del Cauca y Valle, a los alcaldes de Buenos Aires, Santander de Quilichao, Guachené, Caloto, Santiago de Cali, e inclusive a la oficina del alto comisionado para los derechos humanos de Naciones Unidas, los integrantes de las organizaciones étnico territoriales de los municipios del norte del Cauca, en cabeza de la Asociación de Consejos Comunitarios del norte del Cauca y La tonga de interlocución de comunidades negras del norte del Cauca, protestaron por la explotación de oro a cielo abierto, sobre la cuenca del rio Palo y las cuencas de los ríos Quinamayó y Cauca.
Los líderes afrocolombianos del norte del Cauca resaltan casos como el del municipio de Guachené donde personas ajenas a la comunidad, intervinieron el río Palo con dragas y desplazaron a los mineros artesanales, aunque al final los invasores fueron desalojados por la fuerza pública, pero, nuevamente protestan porque en el territorio del Consejo Comunitario Pilamo se han establecido unas 40 personas con dos retroexcavadora y 10 dragas, “que llegaron a nuestro territorio el pasado 4 de octubre del presente año, los cuales se están dedicando a la explotación indiscriminada de oro a cielo abierto, colocando en peligro la integridad cultural, ambiental, económica y social, de los habitantes de esta región” indican en el derecho de petición.
Por otra parte se denuncia que la explotación minera con retroexcavadora en la cuenca del río Quinamayó ubicada entre las veredas el Palmar, Ardobelas y San Antonio ha deteriorado el río causando efectos negativos irreversibles.
En el municipio de Buenos Aires, concretamente en inmediaciones de la comunidad de La Balsa, el sector conocido como Callana hay tres retroexcavadoras, “que a pesar de la orden de cierre proferida por la alcaldía municipal y comunicada a la Policía Nacional, siguen trabajando, vulnerando los derechos de las comunidades negras de esta zona”, y argumentan que “con estas prácticas se están contaminando los ríos que pertenecen a la cuenca del rio Cauca, esto afecta a la ciudad de Cali que consume el agua en gran medida de ésta, contaminada con cianuro y mercurio producto de esta explotación minera”.
Con estas denuncias, la Asociación de Consejos Comunitarios del norte del Cauca y La tonga de interlocución de comunidades negras pretenden que la autoridad ambiental se apersone de estos asuntos delicados y proceda a:
“Ordenar a quien corresponda retirar estas máquinas de la comunidad inmediatamente y suspender todas las actividades que se estén desarrollando… violando los derechos colectivos, al ambiente sano, a la autonomía, libre determinación, a la consulta y consentimiento previo libre e informado. Presentar a la comunidad de los consejos comunitarios de asentamiento ancestral copia de la licencia ambiental para dicha explotación de oro. Realizar la consulta y consentimiento, previo libre e informada sobre esta explotación en caso de estar actuando en el marco de la ley”.
Además, solicitan que se tomen medidas preventivas para evitar retroexcavadoras en el rio Ovejas, en el municipio de Suárez y que “las instituciones competentes investiguen las actuaciones u omisiones de los funcionarios responsables de controlar estas actividades”.
En el derecho de petición aludido se pide implementar una mesa minera a nivel norte del Cauca con las instituciones responsables de estos temas con la participación de los consejos comunitarios y organizaciones de comunidades negras de la zona.


