Velasco puntea en carrera con Gaviria


Velasco puntea en carrera con Gaviria.

En la crisis ministerial que desató el presidente Petro al pedirle la renuncia a sus ministros y recomponer el gabinete, una de sus repercusiones más notables tiene que ver con el futuro del Partido Liberal, en el que varios representantes a la Cámara publicaron una carta cuestionando los métodos de dirección por parte del expresidente Cesar Gaviria.
“El Partido Liberal Colombiano, de acuerdo con sus estatutos, es una colectividad de ideología liberal socialdemócrata; sin embargo, de acuerdo con 18 de sus militantes, las decisiones en el interior del partido no se estarían tomando ni en libertad ni en democracia. Según dicen, el director del partido, el expresidente César Gaviria, ha querido imponer su voluntad, una situación que les resulta preocupante en un momento crítico, en el que los liberales deben determinar si van a apoyar al Gobierno, si se declaran en independencia o si le juegan a la oposición”, informa El Espectador.(https://www.elespectador.com/politica/la-pelea-entre-los-liberales-progresistas-y-gaviria-por-la-coalicion-de-gobierno).
En el fondo se revive una pelea casada cuando un sector progresista del partido encabezado por el entonces senador Luis Fernando Velasco Cháves, cuestionó su ingreso a la coalición del gobierno de derecha que armó el presidente Duque, lo que después de enconadas discusiones y cierre abrupto de puertas al dialogo por parte de Gaviria, llevó a que, además de Velasco, varios congresistas, como los senadores Juan Fernando Cristo y Guillermo García Realpe, salieran de esa colectividad, se negaran a respaldar la precandidatura de Fico Gutiérrez y en el caso del hoy ministro del interior, Luis Fernando Velasco, madrugara a sumarse a la campaña del hoy presidente Petro.
“El pasado 26 de abril, el mismo día que el presidente Gustavo Petro movió fichas en su gabinete y fracturó oficialmente la coalición de gobierno, la mitad de la bancada liberal en la Cámara de Representantes envió una carta a Gaviria en la que le reclamaron por pedirles que votaran negativamente la reforma a la salud y por “chantajearlos” con colocar sanciones a quienes apoyaran la propuesta del Gobierno. Calificaron su actuación de “improcedente y antidemocrática”, continúa informando El Espectador, lo que nos permite medir la magnitud de la crisis sorda que a lo largo de este gobierno se incubó alrededor del partido que el expresidente Gaviria quiere continuar manejando al estilo antiguo de mando unipersonal, dictatorial maquillado con formalismos estatutarios como obligarlos a votar unificadamente en contra de la reforma a la salud, alegando la ley de bancadas.
La inicial decisión del presidente Petro de nombrar a un amigo del expresidente Santos en el ministerio del interior congeló el potencial de inconformismo que desde tiempo atrás se fermentaba en el partido Liberal; pero con el reemplazo de Alfonso Prada, por Luis Fernando Velasco, el inconformismo se deshieló y la mayoría de congresistas liberales se sienten con más alas para volar del nido gavirista, donde el ideario liberal de reformas democráticas inspiradas en el gaitanismo, ha sido reemplazado por el pragmatismo negociante en el que predominan el apetito por puestos y contratos (Gaviria es accionista en importantes empresas comercializadoras de gas en Colombia y Perú y su familia está vinculada a grandes negocios) y las futuras aspiraciones presidenciales de su hijo Simón Gaviria.
“Desde entonces se ha hablado mucho sobre una disidencia de “liberales progresistas”. El presidente Petro estaría interesado en negociar con esa facción, de cara a recomponer las mayorías en el Congreso. Esa intención se habría confirmado con la llegada de Luis Fernando Velasco al Ministerio del Interior. Fue él quien, precisamente, levantó las banderas del progresismo liberal en la campaña presidencial de Gustavo Petro…”
“…Los 18 representantes liberales que firmaron la carta criticando a Gaviria fueron: Olga B. González, Sandra Aristizábal, María E. Lopera, Karyme Cotes, Kelyn González, Jezmi Barraza, Flora Perdomo, Mónica Bocanegra, Elizabeth Jay Pang, Gilma Díaz, Wílmer Guerrero, Juan C. Losada, Jhoany Palacios, Álvaro Rueda, Dolcey Torres, Andrés Calle, Octavio Cardona y Carlos Ardila. Fuentes dentro de la dirección dicen que esa disidencia podría volverse más grande con la nueva estrategia de Velasco ━el ministro de Interior designado━ de acercarse uno a uno a los congresistas para conseguir apoyo para las reformas estructurales.”, continua El Espectador. (en la lista no está el representante liberal caucano Cesar Cristian Castro Gómez).
El representante Lozada, en declaraciones a NTN-24, recuerda que el presidente Gaviria no amenazó ni sancionó a los congresistas que individualmente o en facciones negociaron con el presidente Duque, el apoyo a sus proyectos de ley, y fueron beneficiados con los seis billones que fueron repartidos cuando pasaron por encima la ley de garantías para financiar la campaña presidencial de los amigos del gobierno. También cuando en el mayor caso de corruptela, se repartieron billones de los recursos de OCAD-Paz, con los que se presentaron sonoras defraudaciones (como los que hizo el senador liberal Mario Castaño en varios departamentos y en negocios turbios en los que estuvieron las asesoras de la madre del presidente Duque).
Aunque los congresistas diplomáticamente dicen que no quieren expulsar de la dirección del partido a Cesar Gaviria, porque estatutariamente no pueden hacerlo, en el fondo quieren que se vaya, tal como se desprende de lo expresado a El Espectador:
“Hay quienes dicen que esa facción progresista querría sacar a Gaviria de la dirigencia y que el partido siga en el Gobierno. Si bien hay diferencias, los representantes descartan esa tesis: “Al expresidente lo respetamos. Lo que sí creemos es que los liberales somos libres y autónomos”, dice la representante Olga Beatriz González. Mientras tanto, Ardila explica que para sacar a Gaviria habría que hacer una Convención Liberal, y eso no pasará.
No obstante, Losada y González manifiestan que si Gaviria no está dispuesto a respetar la libertad de los militantes, debería pensar en abandonar la dirigencia. “Nadie le está pidiendo al expresidente que se vaya, le estamos pidiendo respeto y que acate los estatutos del partido, que obligan a que, para que la decisión sea única y vinculante, sea resuelta en bancada. Si no le gusta que sus congresistas opinen, debería dar un paso al costado”, afirma. “Pienso que las personas tienen ciclos que cumplir y en este momento la coyuntura exige un gran compromiso con estas reformas”, señala por su parte González.
Uno de los cercanos a Gaviria argumenta que esta dificultad es normal y que “no se puede tener a todo el mundo contento”. Ardila envía un mensaje de tranquilidad: “Siempre va a haber diferencias, el día que no pase eso se acaba el Partido Liberal”. Lo que sí es claro es que tendrá que haber una reunión de bancadas para que la decisión se resuelva en una votación entre Senado y Cámara; es posible que sea el próximo martes 2 de mayo, en la noche”.
Lo cierto es que en guerra larga hay desquite y, entre las fuerzas progresistas y retardatarias del liberalismo. el pulso hasta ahora se inclina del brazo de Luis Fernando Velasco, tal como se desprende del análisis que hace Laura Duarte, en El Espectador, que concluye:
“Los liberales progresistas” esperan que el partido tome una decisión conjunta, en primer lugar, sobre cómo van a votar la reforma a la salud. “Creo que las fuerzas están equilibradas entre quienes quieren votar a favor y en contra. Pero pedimos que eso sea resuelto en votación y que haya una posición única (…) nosotros no queremos que el Gobierno venga a comprar congresistas, eso es falso”, asegura Losada.
Sea como sea, la división en el partido es una situación que estratégicamente juega a favor del presidente Petro. Esta facción liberal está más que conforme con el nombramiento de Velasco en el Mininterior, pues es una voz que los representa en el Gobierno; es más, esperaban que esa designación hubiese llegado mucho antes (desde que Petro ganó la Presidencia): “Muy felices de tenerlo, estoy segura de que hablo en nombre de otros compañeros. Siempre nos vamos a sentir muy representados por él”, señala González”.
El exalcalde de Popayán Luis Fernando Velasco Cháves, durante varios periodos representante a la Cámara y senador, caracterizado por el manejo diplomático y respetuoso de las relaciones con los sectores políticos y la clase empresarial, como lo demostró en su paso por la Consejería de las Regiones y la Oficina de Gestión de Riesgos y Desastres; desde hace años residenciado en Cali, cimentando vínculos en el departamento Valle y también en otras regiones de Colombia, se consolida así, como jefe nacional del liberalismo progresista en el suroccidente colombiano y en el país, y dependiendo de que logre recomponer la coalición mayoritaria que vote por las reformas propuestas por el gobierno de Petro, -si no es con las actuales jefaturas del Partido Liberal, de la “U” y Conservador, negociando, uno a uno, con los congresistas de esas colectividades-; en tres años, podría entrar con paso firme en la lista de presidenciables para las próximas elecciones.



