Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Sábado:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Sábado, 10 de octubre de 2026

VALIDEZ DE LA SEGURIDAD DE UNA PATRIA

De leopoldo
Cabezote Bulevar de los Días
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Loco-mbiano
De leopoldo
http://noticias.univision.com/estados-unidos/noticias/article/2013-06-25/estados-unidos-temor-datos-edward-snowden#axzz2XKzbMirl

El caso de Edward Snowden en los Estados Unidos está poniendo en el asador una reflexión que hacía falta. No todo lo que sucede en ese país del Norte es un ejemplo de vida. Ese modo de ver quedó perdido como el eslabón entre el primate y el homo sapiens. Ir a vivir y gozar de la organización y pasear y ver rascacielos y la estatua de Libertad, como símbolo de la nación, ha quedado atrás.

Nombres y hechos como Watergate, Guantánamo, Torres Gemelas o la recesión inmobiliaria o las profundas grietas de la democracia reflejada en las luchas de poder entre republicanos y demócratas, han dejado ver la fragilidad de pompa de jabón y del lema romántico del sueño americano. Los tiempos de Lincoln, Roosevelt y de la llegada del hombre a la luna cesaron. El gigante dejó ver sus pies de cobre y arena.

Por otra parte, el mundo no es el mismo de hace 50 años. Muchas circunstancias sociales, científicas y tecnológicas han dado la vuelta al espejo. El planeta ya no es una parroquia grande en donde se pensaba igual y se afeitaba y se peinaba con gomina y brillantina para descrestar en la fiesta.

Los señores del gobierno tenían siempre la puerta cerrada y no dejaban ver lo que pasaba adentro. Y lo mismo sucedía en las empresas comerciales y bancos. La legislación civil santificó la práctica de patentar el secreto de las relaciones internacionales y de marcas que dejaran huella. Todo era ultrasecreto, cifrado y no era permitido el acceso a conversaciones ni estrategias, pequeños complots o chismes.

Pero aparecieron en el horizonte dos hechos innegables: la tecnología de punta con los hackers y las conquistas de los derechos humanos y fundamentales. Armas más letales que las ojivas nucleares y los misiles ultrasónicos. El derecho a respirar, a gozar del espacio libre, a buscar y hallar información, no tiene frontera.

La piedra, el garrote, la cárcel fue efectiva hace 100 o 50 años para castigar a quien se atreviera a burlar los secretos de empresas y de Estado. Con todo el poder y dinero, con la mordaza a los medios por medio del dinero y la amenaza, ni empresarios ni gobiernos han podido frenar la inteligencia y habilidad del ser humano. El tratamiento a capos extraditados de Colombia es una prueba.

La llamada seguridad de un estado es un verdadero intangible que los mismos gobiernos socavan. Podrán comprar y pagar en un momento dado mercenarios o científicos que investiguen y fabriquen modos de espiar, armas, explotación de elementos radiactivos. Pero jamás podrán limitar el poder de reaccionar, de encontrar el antídoto, de negociar con el contrario para conseguir ventajas. Es ni más ni menos, la aplicación de la inexorable ley liberal de mercado.

Querer someter al candado en la boca, como en las épocas de la Inquisición, hoy ya no aguanta, como dicen los jóvenes. Es una medida anacrónica – e inútil, por demás -. Deberán buscarse otros mecanismos de negociación. Putin se lo acaba de decir en la cara a Obama*. Ya ni los Jefes de Estado se prestan fácilmente favores de esa talla. Y pedirlos bajo la protección de la valija diplomática no ha sido efectivo. La tal valija está en descrédito. Ni porque se invoque la seguridad de un Estado se entregará fácilmente a Snowden, le han dicho Putin y Correa* al mundo.

26-06-13                            10:34 a.m.

 

Articulos relacionados