López Obrador no es de izquierda


López Obrador no es de izquierda
Fue alcalde con apoyo del ‘Centro Democrático’

Andrés Manuel López Obrador (AMLO) el electo presidente de México fue un extraordinario alcalde de su capital. Logró récords de aceptación popular y gran apoyo de la opinión pública que en décadas ningún gobernante había alcanzado en Latinoamérica. Todo esto debido a una excepcional gestión que contribuyó a transformar la ciudad de México; por ello en el 2004 fue designado el segundo mejor alcalde del mundo por la Fundación City Mayors en una disputa reñida con Edi Rama, alcalde de Tirana (capital de Albania), con quien empató. La decisión final sobre quién debería ser galardonado con el título fue tomada por el consejo editorial de City Mayors que se inclinó por Rama. Walter Veltroni, alcalde de Roma, ocupó el tercer lugar en la competencia.
AMLO proviene políticamente del tradicional partido de ‘derecha’ que ha gobernado por décadas en México el PRI, en el cual se inició a mediados de los 70. Posteriormente contribuyó a la formación del Partido de la Revolución Democrática PRD (de izquierda moderada) y fue su presidente entre 1996 a 1999. Paradójicamente, el PRD en esta oportunidad no lo respaldó y lo hizo con su rival Ricardo Anaya en coalición con el derechista PAN. El Partido Verde tampoco estuvo cerca de López, apoyó al candidato oficialista de derecha. AMLO se presentó por el Movimiento de Regeneración Nacional –MORENA– un partido nuevo que aglutina a activistas de izquierda, centro y derecha. Además recibió gran apoyo de personalidades independientes e importantes empresarios de la economía productiva.
López viene políticamente de la derecha (PRI), militó activamente en la izquierda progresista (PRD) y finalmente fue elegido presidente en su tercera oportunidad por un movimiento de centro (MORENA). Su ideología es la de un demócrata independiente, como lo demostró en el ejercicio de su alcaldía. Aquello de que ganó la izquierda en México es más saludo a la bandera, más titular y pensar con el deseo por parte de líderes latinoamericanos como Evo, Maduro, Ortega y Petro, entre otros, que salieron a festejar y a tomarse infantilmente el triunfo como propio. Más parecían personajes de La Luciérnaga (programa radial de parodias en Colombia) que los reales. Mientras el ganador ni se inmutaba o se sentía aludido con la llamada de Trump que fue el primero de los jefes de estado en felicitarlo. En este punto incluso hay analistas respetables que señalan parecidos en las conductas de AMLO y Donald.
Llama la atención que cuando López fue elegido candidato a la jefatura del Distrito Federal (alcalde), logró el apoyo de Marcelo Ebrard, candidato al mismo cargo por el Partido de Centro Democrático (PCD), aclarando que es un partido distinto al CD colombiano. Marcelo sería a la postre su sucesor quien cumplió el sexenio que le correspondía en su periodo (2006 al 2012) como alcalde del DF.
“Por sus obras les conoceréis” dice un viejo aforismo y en el caso de AMLO debe ser así ya que hay tanto despistado, desconocedor de la realidad que gusta desinformar, particularmente de estas coyunturas. En el ejercicio de su alcaldía recibió el apoyo de personalidades colombianas incluyendo al mismo Enrique Peñalosa, que fue varias veces invitado a eventos a Ciudad de México.
Delegaciones oficiales mexicanas visitaron a Bogotá para conocer proyectos como Transmilenio, el ‘día sin carro’, la restricción vehicular, las ciclorrutas, la ciclovía dominical, etc. Esto inspiró a su administración, entre otras, a implementar el Metrobús, un gran servicio de BTR (sistema de buses tipo Transmilenio) como solución de movilidad en el DF, inaugurado en 2005. Hoy cuenta con siete líneas, con una extensión total de 125 kilómetros y posee 239 estaciones. En 2007 recibió el premio Liderazgo Mundial que otorga la organización no lucrativa World Leadership Forum, con sede en Londres, a lo mejor de los proyectos en áreas de ingeniería civil y arquitectura, comunicaciones, planificación urbana, ciencia y tecnología, y transporte.
Así mismo se estableció el “pico y placa”, que allá se llama “Hoy no circula”, la ciclovía dominical y un programa de bicicletas públicas. Son proyectos en su mayoría tomados de la experiencia bogotana, incluso enriqueciéndolos y mejorándolos con positivos resultados.
Durante su gobierno el intercambio con Colombia, especialmente con la capital fue evidente. Expertos internacionales colombianos participaron activamente en el acompañamiento del desarrollo de este nuevo modelo por la gran voluntad política y visionaria de AMLO. Allí estuvieron Carlos Pardo, Óscar Ruiz, Lucy Barriga, Ricardo Montezuma, Enrique Peñalosa, entre tantos (además de este servidor) directa o indirectamente invitados por el DF. Contribuyeron con su grano de arena a afianzar científica y metodológicamente la transformación de esa capital. Pero así mismo aprovechando la oportunidad de aprender de la experiencia mexicana, particularmente del modelo de gobierno de ciudad implementado por López Obrador, que lo catapultó como uno de los mejores del mundo en estos tiempos y como un líder a emular.
De allí que muchos titulares o facilistas comentarios de redes sociales deben valorarse con beneficio de inventario. Su triunfo lo han tomado como estandarte ‘cazabobos’ tantos incautos para intentar generar una opinión equivocada, nada realista hablando de un supuesto triunfo de la izquierda. AMLO es un hombre sensato, concertador, equilibrado, respetuoso y ejecutivo moderno. Si bien ha sido un hombre visionario y progresista no es radical, extremista, ni recalcitrante, ni agresivo, más bien centrado al modo de Sergio Fajardo. Nada que ver con el estilo Maduro, Petro u Ortega de Nicaragua (muy distante de esos formatos). Más parecido al médico Tabaré Vásquez de Uruguay o a uno de los mejores alcaldes del mundo el socialista Enrique Tierno Galván de Madrid o al mismo Boris Johnson como alcalde Londres.
A raíz de una demanda por una obra pública se le inició proceso de desafuero político. Pero al contrario de lo que afirma Gustavo Petro, no alcanzó a ser destituido porque renunció el día anterior. Posteriormente se cerró su expediente y fue habilitado como candidato presidencial.
Andrés Manuel López Obrador es una gran esperanza en estos difíciles momentos de México. Así mismo, tendrá efectos en Colombia, con una historia compartida desde el mismo momento en que ejerció su alcaldía, inspirado en la capital colombiana y mejorándolos con su liderazgo ejemplar. AMLO no es de izquierda excluyente, es de centro incluyente.
Apostilla: con una votación también muy alta fue elegida alcaldesa de Ciudad de México Claudia Sheinbaum, científica especialista en medio ambiente. Es de la misma línea de López, por lo tanto harán una gran llave en favor del DF y del propio país.
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