Diálogo sobre las certezas entre Don Quijote y Dulcinea


– Apreciada Dulcinea, un año más del Siglo XXI y se escucha el estrepitoso derrumbe de las certidumbres y certezas.
Hasta el clima ha cambiado drásticamente y todo, hasta lo más sólido, como lo dijo Don Carlos Marx, “todo lo firme y resistente se desvanece”; verdades, dogmas, axiomas y doctrinas se esfuman, evaporan y mueren.
– No todo se esfuma Don Quijote, al menos yo moriré con mi pureza intacta pese a que tu demencia, bien administrada, habría podido acabar con mis noches malvenidas.
– No hay que perder la esperanza querida Aldonza porque tus noches malvenidas también hacen parte de la turbulencia y la movilidad que socava todas cosas. Tenemos que darle paso a la fantasía, la imaginación y la locura antes que la arqueología y la paleontología se encarguen de reconstruir lo que fuimos y no fuimos.
– Lo que quiero decirte Aldonza es que somos sobrevivientes de una época donde se vive sin paradigmas, con la lógica consumista del mercado en cuyos espacios obramos por inercia, donde las verdades fueron desmanteladas y removidas todas las bases de la racionalidad dominante, tanto que sólo se siente el vapor de las incoherencias morales de lo que fue duro, resistente y compacto. Se disolvió todo.

– Las nuevas estanterías del pensamiento son frágiles y construidas con materiales deleznables, sin contar con las formas cognitivas de quienes todavía usan los esquemas mentales de la Alta Edad Media.
– Vamos de la mano del caos neoliberal y su agregado subalterno la virtualidad, que obra como un vasallo competente, mientras los últimos dogmas tratan de colearse de lo efímero para subsistir.
– En la práctica, Aldonza, más de dos mil años creyendo en los ídolos de la civilización ateniense como supremos ejes del pensamiento universal, como si en Atenas hubiese tenido origen el hombre inteligente, cuando la humanidad tuvo su origen en África. La humanidad, Aldonza, es afrodescendiente. Yo, por lo menos, antropológicamente, soy afrocéntrico y desde la colonialidad tendremos que construir la libertad tribal que aún no existe.
– Llega Diciembre y ya podemos ver el caos político y social del 2016 y los nuevos difuntos de los dogmas eternos, sin ser videntes, envueltos en los sudarios de la precariedad.
– Tienes razón Caballero de la Alegre Figura, sin embargo, lo único que en medio de la tragedia y el caos de las certezas se observan como eterno es la Flauta del Pan, que del viento con música africana pasó a la boca de Atenea en la Mitología griega para encantar el universo, como encanta y emociona la Flauta en los pueblos de América Latina, así como seduce y persuade la Flauta de las Chirimías en Popayán y en las ciudades y pueblos del Cauca. Hasta pronto.



