333


Esta semana estará en circulación la edición 333 de Proclama del Cauca. Sin fundamentarnos en agüeros, nos pareció, por la forma del número, la repetición, la coincidencia con el inicio del año, un número cabalístico. Esta vez, a la incertidumbre natural del comienzo de una etapa se agrega la creencia supersticiosa sobre la connotación de buena y mala suerte, sobre todo de esta última, que tienen los números.
Me dio entonces por averiguar en diferentes foros místicos y esotéricos que uno encuentra en Internet, para satisfacer la curiosidad sobre el significado del 333. Y hay sorpresas, agradables, la mayoría.
Se sabe que la numerología es un conjunto de creencias o tradiciones que pretende establecer una relación mística entre los números, los seres vivos y las fuerzas físicas o espirituales, obviamente sin soporte científico, pues se dice que es una pseudociencia o una superstición, igual que los horóscopos, y hasta el biorritmo, que ha inducido a muchos empresarios y políticos a respaldarse con parapsicólogos y espiritualistas en la búsqueda del equilibrio.
Bajo esta premisa, los aficionados a estos temas dicen que los números son uno de los conceptos humanos más perfectos y elevados, y quienes practican la numerología creen que es la disciplina que investiga la «vibración secreta» de ese código y enseñan a utilizar los números en su beneficio, por medio del estudio de su influencia sobre personas, animales, cosas y eventos.
Sobre esto vale la pena recordar que Pitágoras, el filósofo griego, en el año 530 a. C. desarrolló en forma metódica una relación entre los planetas y su «vibración numérica». Le denominó «la música de las esferas». Mediante su método de numerología afirmó que las palabras tienen un sonido que vibra en consonancia con la frecuencia de los números como una faceta más de la armonía del universo y las leyes de la naturaleza.
Pues bien, Proclama del Cauca, publicación impresa, inició el año 2014 con su edición 333, un número que por coincidir con el primer mes del año, para los escritores espirituales (Doreen Virtue, Gillian MacBeth-Louthan, Ronna Herman, Kryon 1, Lee Carroll, Jan Tober) es un número maestro. Eso quiere decir que contiene mensajes de seres muy evolucionados, los “Maestros Ascendidos” que “están cerca de ti, deseando que sepas que tienes su ayuda, amor y compañía. Llama a los Maestros Ascendidos a menudo, especialmente cuando veas patrones del número 3 a tu alrededor. Algunos de los más famosos Maestros Ascendidos son: Jesús, Moisés, María, Quan Yin y Yogananda. La señal 333 también muestra que los Maestros Ascendidos están de acuerdo con tus pensamientos y sentimientos y podría interpretarse como un “¡Sí!” Cósmico a las preguntas que has hecho o a las ideas que puedas tener. Este número te ofrece una elección. En tu interior no se te permite que estés en los dos lados del filo de la navaja de la indecisión. La trinidad es la santidad dentro de todas tus decisiones. Tu cuerpo, mente, espíritu, de acuerdo con la evolución de tu Alma. Conexión con la sabiduría de la Superalma. Ved la sacralidad en todas tus decisiones sin importar el resultado. Número de decisiones. La Divinidad está protegiéndote y guiándote”.
En el libro de Kryon 1: “El 333 tiene una vibración de número 9 que es portador de sanación y el 9 (3+3+3) es el número del Maestro, del ser humano reconectado con su pleno potencial. Cuando tú das 333 estás diciéndole al Universo que estás en disposición de recibir la Reconexión. Este número es portador de una vibración sanadora, el 9 se oculta en este triple 3 que representa la energía de nuestro tiempo en el momento actual, simboliza la compasión, la totalidad y el servicio universal, que tiene que ver con la vibración de equilibrio, poder y amor. Es importante que sientas si quieres recibir este regalo del Universo y que la respuesta venga desde tu corazón. Este es el signo de la expresión artística, sociabilidad, simpatía, superficialidad y espíritu derrochador. Símbolo de la comunicación, la interacción y la neutralidad. Incansable optimismo, felicidad y del disfrute de la vida. A veces está asociado a la inspiración y a la inteligencia imaginativa con capacidades especiales…”
Pero, bueno, tampoco somos tan ingenuos como para creer que, por lo que dice la numerología, vamos a tener un año de abundancia y progreso sin hacer esfuerzo alguno. Seré franco: si en realidad queremos saber los pronósticos económicos del 2014, los resultados de las elecciones de marzo y de presidente de la República, los resultados del proceso de paz y postconflicto, la situación que le espera a nuestros campesinos, comunidades indígenas y afrocolombianas, simplemente tenemos que estudiar mucho a los analistas de economía y finanzas, elegir a verdaderos legisladores y presidente que tengan la capacidad suficiente para construir una sociedad colombiana organizada, igualitaria y progresista, trabajar duro, muy duro, para lograr la paz por encima de quienes se lucran y viven de la guerra y preparar a nuestras comunidades para que aprendan a vivir con herramientas de paz en unos territorios autóctonos donde todavía hoy solo se utilizan las herramientas de la destrucción, escenarios que habían sido diseñados por la naturaleza sólo para ofrendar paz en cada instante.
Bueno, comenzamos con el 333, según nos dicen, con el signo de la comunicación, la interacción y la neutralidad, sociabilidad, simpatía, equilibrio, poder y amor… Dios oiga a los numerólogos, y nos de la fortaleza necesaria para trabajar duro, muy duro, cotidianamente.



