Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 2 de octubre de 2026

ZAPATA OLIVELLA Y SU CANTO ÉPICO

Manuel zapata 2
Bulevar
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy / Loco-mbiano
Manuel zapata
https://portalvallenato.net/2013/11/11/manuel-zapata-olivella-viajero-incansable-de-la-vida-y-de-las-letras/

SOMBRAS DE MIS MAYORES ANCESTROS

Sombras de mis mayores
sombras que tenéis la suerte de conversar con los Orichas
acompañadme con vuestras voces tambores,
quiero dar vida a mis palabras.

Acercaos huellas sin pisadas
fuego sin leña
alimento de los vivos
necesito vuestra llama
para cantar el exilio del Muntu
todavía dormido en el sueño de la semilla.

Frag. de La tierra de los Ancestros. Los Orígenes. M. Zapata Olivella. Comienzo de Changó, el gran Putas.

El más prominente de los escritores negros, Manuel Zapata Olivella, fue homenajeado anoche en el Biblioteca del Centenario de Cali. Autor nacido al fin de la segunda década del siglo XX en Lorica, Córdoba. Con paso lento, mirar transparente y escritura larga estudió medicina para conocer el interior del hombre y antropología para estudiar las huellas de sus ancestros africanos por toda América.

Como un Homero negro, cruzó montañas, valles, puso su cara al sol y se hundió en la noche para auscultar y diagnosticar la suerte de sus congéneres. No escribió tratados de medicina para curar las heridas dejadas por los galeotes, negreros y señores feudales en la nueva España. Pero sí escribió con sangre una docena de libros en donde consigna la historia y los remedios para sanar y dignificar la vida de los hijos de su dios Changó.

Él fue registrando desde el mascarón de su experiencia el comportamiento de las negritudes con las secuelas de la esclavitud en la extensa latitud de América. Desde México hasta Perú y Brasil. Aunque también cobijó a varios estados de Norteamérica con las consecuencias de la guerra de la Secesión y su ícono típico con la Cabaña del Tío Tom de Harriet B. Stower.

Zapata Olivella no tenía la nariz ni la barbilla clásica como Homero que nos legó las enormes epopeyas de la Ilíada y la Odisea. El hijo de Lorica y de Changó nos legó su Gran Putas. Una epopeya en la que llora y canta por el vergonzoso periplo de los ancestros del pueblo negro que llegó de África.

Si Colón nos trajo con Bartolomé de las Casas la versión cristiana del Paraíso y el infierno que nos describe la biblia y el Dante, Zapata Olivella discurre por entre mares, palenques, ciudades y aldeas mirando la suerte de los otros hijos de Changó. Se tomó diez años para escribir su libro insignia. Es como un catecismo religioso y de conducta para la generación negra y como un nuevo génesis escrito para la diáspora africana a este Continente.

El pueblo griego a quien cantó Homero guardó y cantó por siglos de memoria los viajes y glorias y sufrimientos de Aquiles, Patroclo, Helena, sílfides y pitones. Allí hablaban los héroes, luchaban y eran castigados por dioses y diosas. Lo mismo hizo Zapata Olivella para su pueblo ágrafo y acostumbrado a guardar los hechos y secretos en su gran memoria y gargantas.

En las cuarenta páginas de la epopeya con que empieza su libro, va enseñando – como el gran Ciego que veía entre las nubes a Juno y Neptuno -, la fascinante cosmogonía africana que recogió para que el pueblo negro la asimilara y lo guiara en su desbandada incierta. Se ilusionaba que esta obra magistral caería como alivio y brújula en una sociedad lejana de sus tierras y deidades originarias.

Cierra con un canto a Ornula, dueño de las tablas de Ifá, adivinador de los destinos. Los esclavos no duermen atentos a los tambores. Es un lenguaje metafórico. Los tambores de la sumisión, del regalo, del engaño, de una libertad condicionada al yugo del poder blanco.

Changó no es un libro de amores o aventuras. Es un libro de aguijones, de avispas que hunden su espada en las carnes. Es una carta para aprender a vivir como lo dice el evangelio de Changó: para dejar de mendigar…

¿Cuántos han leído a Changó, el gran Putas como su herencia, la herencia de sus ancestros?  

05-08.16                                      4:05 p.m.

María Teresa Ramírez: https://youtu.be/B7pZYENdhHk

Articulos relacionados