Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Domingo:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Domingo, 4 de octubre de 2026

¿Y de la paz qué, presidente?

¿Y de la paz qué, presidente?

Ya apareció el presidente Iván Duque en los canales de televisión y en la radio nacional a decir que en medio de las “vías de hecho” no dialoga, no se sienta con los indígenas y campesinos a buscar la solución del conflicto. Varias semanas antes los indígenas habían anunciado el cierre de la vía Panamericana, y en esos días el presidente no se anticipó a las vías de hecho. Y quienes vivimos en el Cauca sabemos que cada vez que los indígenas anuncian su toma las cumplen, con una disciplina y una capacidad de resistencia que ya quisieran los sindicatos de Colombia.

El candidato Iván Duque Márquez ganó, con la votación más alta que se haya registrado en Colombia, la Presidencia de la República. No hay duda de que ese respaldo se debió en parte a su decidida oposición, junto con la de su partido, a los acuerdos firmados en La Habana; dado que, según él y su colectividad, el presidente Juan Manuel Santos (quien había dado de baja a Alfonso Cano y al Mono Jojoy) había entregado el país a las Farc, en medio de la más escandalosa impunidad; y para colmo, había llevado los bandidos al congreso. Un discurso que dividió el país, y refrendó sus razones en un plebiscito, que por estrecho margen ganaron.

Todo estaba servido para que el presidente Iván Duque construyera la paz ideal: sin impunidad, con justicia social, reparación a las víctimas y no repetición. Pues bien, a cuatro meses del primer año de gobierno, al presidente Duque se le presenta la primera oportunidad seria para empezar a trazar la ruta de la verdadera paz, pero lo que dicen los hechos es que aún no sabe cómo. Cuando lo cierto es que, salvo en matemáticas, no hay problema sin solución. Y lo que se ve, tres semanas después del cierre de la Panamericana, es a una comunidad desesperada y pérdidas de miles de millones de pesos en la economía de la región.

Como están las cosas, todo indica que lo que se está jugando el gobierno no es la solución racional del problema, sino la lógica perversa de desbordar la paciencia y la capacidad de aguante de los ciudadanos, para que ahora sí, por las vías de hecho, se acabe con “el maldito paro indígena”. Vaya uno a saber si también se tienen previstas las consecuencias seguramente trágicas de una solución de esas características. Aparte de que conoceríamos en el terreno cómo se entiende y cómo se aplica la paz, la paz que estaba por construir. Que Dios nos tenga de su mano.

Para leer otras columnas del autor aquí

Articulos relacionados

sábado 3 octubre, 2026 a las 1:22 pm

220 jóvenes de Timbío recibirán apoyo cafetero

sábado 3 octubre, 2026 a las 12:59 pm

I.E. Leopoldo Pizarro de Miranda es campeona departamental

One comment

  • luis ayram quijano

    sábado 30 marzo, 2019 a las 11:25 am at 11:25 am

    Hay una falta de lógica en la comunidades indígenas, se quejan de miles de incumplimientos por parte del gobierno, y el gobierno actual, les dice, «No voy a firmar nada que no les pueda cumplir» lo sensato es que sea una negociación pública, y sin presiones, para saber como se avanza.

Comments are closed.