Voto, Lenguaje de la Democracia
Por: Luís A. Barrera M
El 30 de Mayo todos los caucanos y colombianos tenemos una nueva cita con la democracia y el lema es ¡vencer al abstencionismo!
En esta recta final, pese a las pasiones que a veces nos despierta la política y máxime en una contienda tan interesante por la carrera presidencial como el actual proceso electoral, estos días previos a los comicios de la llamada primera vuelta se debería poner, obviamente por razones de ley, límites a la propaganda electoral, pero también hacernos al gran esfuerzo espiritual de no insultar, agredir o denigrar al adversario político.
La hora para que se abran las urnas con las manecillas ansiosas del reloj ha empezado su ruta inexorable, el 30 de Mayo es la cita del votante comprometido con el mañana. Un interrogante pareciera que se impone en la cotidianidad, ¿y usted por quién votará?
El voto un derecho que es un deber. La credencial de elector es el arma ciudadana para conquistar la democracia de verdad.
El voto se define como la acción o el derecho de elegir, pero a quienes lo ven sólo así se les olvida que también es un deber y, por qué no, una obligación ciudadana.
Es cierto que, como una manifestación democrática, por ende libre, el voto debe nacer de la iniciativa del ciudadano, pero, lamentablemente, por una serie de factores que van desde la desilusión hasta la apatía, en Colombia, según el promedio histórico, poco menos de la mitad de los ciudadanos votan.
Quienes en cada jornada electoral prefieren hacer cualquier cosa, menos votar, tienen argumentos válidos que a la vez son inválidos para defender su no participación; primero, se quejan por tantos y tantos políticos y aspirantes presidenciales que han prometido el cielo y la tierra y, al llegar al poder, no cumplen ni la mitad de lo ofrecido y, fuera de eso, frustran los sueños y esperanzas de quienes los eligieron.
Este Domingo 30 de Mayo, los colombianos tenemos una cita con la democracia, y nuestra invitación desde PROCLAMA es que acudamos libremente a las urnas para votar pensando en la opción que más le conviene a nuestra patria.
No olvidemos que todas las enfermedades de la democracia se pueden curar por más democracia. Por eso, a sabiendas que la democracia no garantiza la igualdad de condiciones, sino garantiza solamente la igualdad de oportunidades, no desperdiciemos esta oportunidad para expresar el tipo de gobierno y quienes nos pueden gobernar en los próximos cuatro años.
Tenemos la obligación moral de acudir efusiva y masivamente a las urnas para honrar la memoria de todos cuantos han luchado para que sigamos expresándonos, opinando y sobre todo defendiendo las instituciones, el Estado Social de Derecho, la Democracia y la libertad que nos permite no pensar en las próximas elecciones sino en las próximas generaciones.
Leer más…





