VILLA RICA CON LA SALUD Y LA VIOLENCIA DE LA MANO
Fue una mala decisión desde el principio construir el comando de policía allí, sobre la vía principal del municipio, por lo cual fue tan fácil la ubicación del carro bomba ya que solo era cerrada entre las seis de la tarde y las seis de la mañana, segundo, porque está al lado del centro de salud, que sufrió daños pocos considerables por que los cilindros bombas se dispersaron y no impactaron todos contra el comando, haciendo de este un lugar no apto para atender los heridos por medidas preventivas, utilizando así una escuela cercana para brindar los primeros auxilios a las víctimas; tercero por el comercio, donde se encuentran ubicados los almacenes y supermercados más grandes y reconocidos por los habitantes, y cuarto, porque para poder levantar dicha construcción demolieron lo que fue una escuela por muchos años, la cual poseía una fachada arquitectónica y significativa para los villarricenses por ser construida por los esclavos que se asentaron en lo que en ese tiempo era un pequeño caserío.
A cuenta de esta demolición se generó mucha polémica y debates ya que los vecinos y la comunidad no querían que esto sucediera y pedían que se buscara otro lugar, pero el alcalde de turno, Arie Aragón, decidió por encima de todo y creyó que era el lugar más idóneo donde debía estar lo que representa la seguridad de cada uno de los habitantes. Hoy, 12 años después, son evidentes los garrafales errores de esta mala decisión y la comunidad, en especial los habitantes de esta zona, piden y buscan por todos los medios la reubicación del comando, que al parecer no se irá de ahí, pues el 17 de febrero altos mandos de la Policía Metropolitana e ingenieros arribaron para hacer una inspección y evaluar los daños sufridos y comenzar la reparación y reconstrucción lo antes posible.






