Video del diálogo entre ministro de Igualdad y exsargento García

Exsargento increpado en 2012 hoy trabaja en call center
Catorce años después del operativo militar en el cerro Berlín, en el municipio de Toribío, Cauca, el caso del exsargento del Ejército Nacional Rodrigo García Amaya volvió a la agenda pública tras la designación como ministro de la Igualdad de uno de los líderes indígenas que lo increpó durante ese episodio ocurrido en julio de 2012.
El reencuentro entre el ministro de la Igualdad, Luis Alfredo Acosta Zapata, y el exsargento del Ejército Nacional Rodrigo García Amaya se produjo durante una entrevista emitida por Blu Radio, espacio en el que ambos abordaron públicamente el episodio ocurrido en 2012 y las implicaciones que aún tiene en la memoria del conflicto en el norte del Cauca.
García Amaya fue uno de los uniformados que participó en la operación desarrollada en territorio del resguardo indígena de Toribío, donde integrantes de la Guardia Indígena exigieron la salida de la Fuerza Pública. En medio de la confrontación verbal, Luis Alfredo Acosta Zapata, entonces autoridad indígena y hoy ministro de la Igualdad, cuestionó públicamente al suboficial. La escena, registrada en video, tuvo amplia difusión nacional y se convirtió en una referencia recurrente sobre la relación entre el Estado y comunidades indígenas en zonas de conflicto armado.
Durante ese intercambio, el exsargento recibió reproches relacionados con su labor como militar. Visiblemente afectado, rompió en llanto frente a las cámaras. El momento fue interpretado por distintos sectores como reflejo de las tensiones institucionales y sociales que atravesaba el norte del Cauca en ese periodo.
El caso reapareció en enero de 2026, luego del nombramiento de Acosta Zapata como ministro de la Igualdad. Ambos participaron en un diálogo público en el programa Mañanas Blu, donde el funcionario ofreció disculpas por la forma en que se dirigió al militar en 2012. Reconoció que sus palabras fueron inapropiadas, aunque insistió en que actuó en defensa del territorio indígena.
Rodrigo García Amaya aceptó las disculpas y señaló que nunca guardó resentimiento. Indicó que durante el operativo cumplía órdenes institucionales y que en ningún momento accionó su arma. También afirmó que el episodio no definió su vida posterior dentro de la institución.
Tras retirarse del Ejército hace cerca de cuatro años, el exsargento recibe su asignación de retiro y trabaja actualmente como operario en un centro de atención telefónica. Según relató, lleva una rutina laboral común, utiliza transporte público y atiende sus obligaciones económicas como cualquier ciudadano.
La reaparición de este episodio ha suscitado reacciones políticas y sociales, tanto por el pasado del actual ministro como por el significado del hecho en términos de memoria del conflicto. Para algunos sectores, el caso recuerda tensiones no resueltas; para otros, el diálogo público entre los protagonistas ofrece una lectura distinta sobre reconocimiento, responsabilidad y trato entre actores que, desde lugares opuestos, hicieron parte de un mismo episodio de la historia reciente del Cauca.



