VIAJANDO EN GLOBO


“Es posible volar sin motores, pero no sin conocimiento y habilidad. Considero que es esto algo afortunado, para el hombre, por causa de su mayor intelecto, ya que es más razonable la esperanza de igualar a los pájaros en conocimiento, que igualar a la naturaleza en la perfección de su maquinaria”. Wilbur Wright
El sacerdote Bartolomeu de Gusmão proveniente de Brasil en el año 1703 dejó brillar una de sus más grandes ideas, se armó de valor y decidió volar para mostrar su gran invento “el globo aerostático” ante el Rey Juan V de Portugal, pero la primera demostración pública de este invento la hicieron los dos hermanos Joseph y Jacques Montgolfier en Francia durante el año de 1783, era tanto su éxito en esa época que algunos personajes importantes como María Cristina de Habsburgo lo usaban como medio de transporte.
La vuelta al mundo en globo la emprendieron, el suizo Bertrand Piccard y el británico Brian Jones en 1999 que quedó plasmado en fotografías de la época. Desde entonces volar en globo dejó de ser algo inalcanzable para convertirse en una aventura inolvidable, es tanta su acogida que en la actualidad se utiliza como un medio de merchandising, de aquellas empresas que quieren dar a conocer su marca. En Colombia existen empresas dedicadas a esta labor como: www.globoscolombia.com y www.juegosdelaire.com.co quienes cuentan con el permiso de la aeronáutica civil. Una de las presentaciones más destacadas ocurrió en Julio de 2009, con motivo de la celebración de los 200 años de independencia que estuvo acompañado de un despliegue de globos.
En Argentina el globo aerostático es usado para hacer viajes de larga distancia entre países cercanos como Uruguay o Brasil. www.volarenglobo.com.ar promueve este tipo de para celebrar fechas especiales: Bautizos, matrimonios, luna de miel, aniversario, declaración de amor o felicitación.
En definitiva, para decidir subir a un globo debemos armarnos de valor porque es un acto solo para quienes no le temen a la aventura. “Sólo el que sabe es libre y más libre es el que más sabe. No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas”. Gregorio Marañón.



