Unidad de Búsqueda revela obstáculos ante el Congreso

Unidad de Búsqueda revela obstáculos ante el Congreso Congreso de la República / Redacción Bogotá – Por: Carlos Villamil.
La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, es uno de los mecanismos que se creó en el marco del Acuerdo de Paz con una misión fundamental, buscar desde una perspectiva humanitaria y extrajudicial a los más de 124 mil desaparecidos que arrojó el conflicto armado colombiano.
Su accionar se basa en ayudar, aliviar el dolor y el sufrimiento de esas familias que han buscado a sus seres queridos por muchos años, de esta manera lo describe su directora Luz Janeth Forero Martínez:
“Nada de lo que nosotros hacemos tiene fines de persecución penal de los responsables, solo de encontrar esos desaparecidos para que vuelvan a casa, ya sea sus cuerpos cuando los podemos recuperar a través de labores de exhumación, pero también, tenemos la fortuna de haber encontrado personas escondidas”.
En los más de siete años de existencia de este mecanismo, se han podido encontrar 180 personas con vida, lo cual significa un gran reto, pero también, un reconocimiento de que la búsqueda humanitaria y extrajudicial puede dar resultados importantes para las comunidades.
“El tema que nos convoca en el Congreso es debido a que se tienen muchas dificultades, muchas situaciones que entorpecen la labor. En efecto, somos una institución del Estado colombiano, que, si bien recibimos nuestro presupuesto, el recurso de la Nación termina siendo mínimo para atender los grandes desafíos que implica la búsqueda, cuando tenemos que ir a la selva profunda a recuperar los cuerpos, por ejemplo, de nuestros desaparecidos”.
Para la directora, al ser una institución de corta vida y transicional con vigencia hasta el 2038, no debería tener los mismos modelos de contratación que tiene una entidad con permanencia, “porque la búsqueda tiene muchos casos de urgencia y tú tienes que resolver en urgencia y en oportunidad ese tipo de cosas; por ejemplo, a veces someterse a grandes procesos de licitación, demorados, largos en el tiempo, no nos ayuda con la búsqueda; por ejemplo, todo lo que tiene que ver con el papel y el trabajo que tenemos que hacer de manera articulada con los entes territoriales, quienes a veces no comprenden la dimensión de la búsqueda y no se vuelve una urgencia y un afán para ellos, entonces, se necesita mejorar o que tengamos al menos elementos con lo cual podamos dar exigibilidad a esos entes territoriales para que contribuyan a la búsqueda, como lo han hecho algunos alcaldes y algunos gobernadores a lo largo del país”.
Expresa también que identifican problemas con la forma como se elige al consejo asesor, el cual se hace mediante un proceso meritocrático de largo aliento, pero sólo se elige para un año, “creemos que un consejo asesor que asesore a la unidad, que le haga recomendaciones en materia política pública, que viene de las organizaciones sociales, debería tener mucha más permanencia para que sus planes estratégicos se implementen y se les pueda hacer el seguimiento que se necesita”.
Sin embargo, a pesar de las dificultades, la entidad ofrece buenos resultados: Se han recuperado 2.500 cuerpos que los ha sometido al proceso técnico forense para su correspondiente reconocimiento; identificar a cerca de 500 personas que se han podido entregar dignamente a sus familias; mapear a lo largo y ancho del país más de 10.000 sitios de interés forense donde probablemente se pueda encontrar a un desaparecido a través de los procesos de exhumación, de los cuales han podido intervenir más de 1.000 puntos de interés forense; tomar un gran número de muestras biológicas para poder hacer los perfiles genéticos necesarios para la identificación, y de esta manera, conocer si un cuerpo corresponde a ese familiar que está buscando un desaparecido.
De acuerdo a la directora, en el departamento del Cauca han realizado un trabajo fuerte con componente étnico con las comunidades indígenas, inclusive en medio del conflicto, con aceptables resultados.
“Hace muy poco tuvimos un ejercicio de recuperación en Argelia, que hoy es un sitio complejo donde el conflicto está vigente. En estos sitios, gracias a este mandato humanitario y extrajudicial, donde las mismas comunidades se convierten en nuestros aliados, en nuestros protectores, lo que nos garantizan inclusive a veces la entrada a través de componentes humanitarios, hemos podido desarrollar importantes hallazgos e insistimos mucho en lo significativo que para nosotros son los pueblos indígenas, en particular el CRIC en el Departamento del Cauca, con el cual inclusive tenemos como un plan especial de búsqueda de las personas indígenas que desaparecieron por el conflicto armado, así que, si bien tenemos condiciones de seguridad que tenemos que preservar, el conflicto no termina siendo un limitante para seguir con la búsqueda humanitaria de estas personas”.



