
Un indignado padre de familia que inscribió el año pasado a su hijo en la sede Carvajal de Santander de Quilichao para que estudiara “Tecnología en Gestión Ambiental”, denunció la falta de seriedad de la Universidad del Cauca al suspender el primer semestre de esta disciplina académica porque solo quedaron matriculados 13 primíparos que vieron truncadas sus ilusiones de iniciar su formación profesional.
Servio Revelo Awad, el disgustado padre, escribió, y explicó personalmente a Proclama del Cauca que el año pasado, abiertas las inscripciones, fueron evaluados los aspirantes, y quienes alcanzaron los puntajes exigidos hicieron las consignaciones y tramitaron todos los documentos de matrícula académica para iniciar estudios en febrero de 2017. Los de menores ingresos tuvieron que consignar $780.000 para el primer semestre, luego de que les verificaran que los recibos de servicios públicos refrendaran que pertenecían a los menores estratos de la población nortecaucana. Sólo trece grupos familiares pudieron hacerlo.
La inesperada pero rotunda razón institucional, cuando ilusionados llegaron los alumnos a iniciar semestre, fue que la carrera en la que se habían matriculado no se iniciaría, no iba, porque no había resultado “rentable” para la Universidad del Cauca, según Revelo Awad. ¿Falta de planeación? ¿De responsabilidad social? ¿De compromiso del Estado con los jóvenes aspirantes a una formación académica? ¿Intención de lucro del Gobierno Nacional y sus instituciones a costa de la educación pública?, fueron las preguntas que se hacían los 13 exasperados estudiantes y sus familias y que indignados tuvieron que perder el semestre sin haberlo iniciado.
Pero no fue tanto la falta de seriedad de Unicauca lo que encolerizó a estas familias, fue que cuando pidieron la devolución de los dineros consignados comenzó para ellos el calvario oficinesco. Lo que se hizo en el norte del Cauca, en Santander de Quilichao, debía deshacerse en la capital del departamento, en Popayán, aumentando la crispación y los gastos; es más, los 780 mil pesos que consignaron los seducidos, pero frustrados estudiantes, quedaron enredados en la maraña burocrática y hasta les dijeron que la devolución podría tardar hasta un año, si les va bien, y tienen “paciencia”…
¡Ah, esta es la Universidad del Cauca para el norte del Departamento!, pronunció frustrado don Servio Revelo Awad, quien al ser consultado si con las denuncias anteriores manteníamos público su nombre como primer afectado, respondió: ¡Claro, represento, sin delegación oficial, a las otras personas engañadas, porque sienten lo mismo que yo y mi familia!