Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Sábado:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Sábado, 3 de octubre de 2026

UNA MADRE MUY MADRE

Rodrigo-Alvaro Thomas
Rodrigo Valencia Q – Álvaro Thomas Mosquera
Dia de madre-Rodrigo Valencia
Pintura en técnica virtual, de Álvaro Thomas Mosquera (*)

ÁLVARO: —…inconforme con la última imagen que te mandé (demasiado racionalmente había dado vueltas y revueltas, en la brega por unir el frío con el perro, con la Madonna Esquimal y con sus oscuridades míticas), descubrí que había olvidado que antes de la razón instrumental, en la oscuridad de las cavernas se luchaba por expresar la plenitud, sin separar la obra de la utilidad de los anzuelos…. Esas expresiones, pensé (como las flautas, ayahuaska, flechas, cantares, tambores, canoas, cuentos y brebajes), probablemente resultaban gotas de sudor destilado del día-a-día  para afinar la tensión entre el ciclismo de la vida y el misterio (Por eso, quizás, todavía hoy afinamos las guitarras y soplamos las flautas…). Reciclé la cosa, re-reflexionando que antes se simbolizaba para activar la necesidad de mantener apagado el pesimismo y chisporroteante la  candela… Cuando morbosié todo este encarrete y sobre todo iluminé que antes del papel cuadriculado, los símbolos eran fórmulas para torear el miedo y construir escalones para certificar el cantar de los Shamanes… me lancé, dedo en mano, a abonar aquella deuda con mí-mismo…..Resultó este otro divertimento. Me parece mejor….Te lo comparto.

RODRIGO: —Toda «resultancia» es mejor cuando uno así lo decide o cree. En este caso le concedo toda la razón: ha «morbosiado» con toda la destreza virtual del caso, logrando una imagen fresca, expresiva y simpática de la «madona» y sus circunstancias del momento. Permanece la magia arcaica con todo su intento; es decir, pero a diferencia de los chamánicos procedimientos de los «primitivos», su dibujo nos embruja con el estruendo festivo del color, tan equilibrado, tan diciente, tan lleno de peculiares ritmos y definiciones, que sus figuras humanas no necesitan más antecedentes para reconocerlas como tales, llenas de amor. Este hechizo pictórico suyo es una clase maestra de cómo el espíritu, con la libertad que lo debe caracterizar siempre, fecunda con muy buena inventiva la «adornosidad» tan necesaria de un mundo que rápidamente se sustrae a los niveles de contemplación estética, irrestrictamente necesarios en toda vida pública y privada.

La dama azul bien muestra su feliz carga de mocosos enchumbados y juntados por el calor de la madre. Me resulta sorprendente ver la resonancia-concordancia de esos azules fríos con los cálidos amarillos y rojos que protegen más de la mitad inferior de la composición del cuadro suyo. El sonrisal de la madre, además, contrasta con la seriedad de los pequeñuelos, y me parece una perfecta ilustración para dignificar hoy el Día de la Madre.

(*) Álvaro Thomas Mosquera: arquitecto, artista e intelectual de Popayán.