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lunes 18 marzo, 2019 a las 11:17 am

Una historia sin fin

Imagen cortesia del blog Psicocode

Por Elkin Quintero

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Una historia sin fin

“El honor prohíbe acciones que la ley tolera” Séneca

En el departamento del Cauca y en Colombia el hombre existe en sociedad y por la sociedad, debe ser la lógica en una época de laberintos y enredos. Sin embargo, la construcción de identidad en un sistema saturado de interpretaciones somete con el absurdo la razón y complican el mundo que lo rodea.

Las instituciones han perdido su historia e injerencia y ciertos líderes han mancillado su honor. Ellos y los otros han olvidado que la palabra Institución incluye normas, valores, lenguaje, herramientas, procedimientos y métodos para hacer frente a las cosas y de hacer cosas que se manifiestan día a día en una urdimbre de significaciones que permiten la creación del mundo que la sociedad mercantilista necesita.

Pese a todo lo anterior, los modos como se producen las interacciones están mediados por los significados que cada actor social otorga a su demanda, al punto de violentar las características de sus congéneres y sus derechos, como así también a los objetos del mundo natural a los que enfrenta en una movilización.

Es época de crisis y las significaciones se construyen a partir de la influencia de las instituciones dominantes y estas proveen valores, actitudes y modos de acción que cada persona incorpora como propios y actúa conforme a los mismos, de esta manera se va constituyendo la identidad social. La participación constituye una acción social apropiada y necesaria para la construcción de esa identidad, pero, implica el aprendizaje de diversos roles sociales y permite el desarrollo de la confianza y respeto por el otro, reduciendo de este modo los niveles de incertidumbre y violencia que muestra toda relación social en nuestro bello territorio.

Las promesas fallidas mostraron altos niveles de insatisfacción y no se hizo esperar la beligerante participación de los indígenas, en particular en los grupos vinculados con la política y el liderazgo simulado. Durante años, las mingas fueron protagonistas de los hechos sociales más violentos y excluyentes, aunque en la mayoría de los casos no ocuparon espacios de decisión, muchos convirtieron su reclamo en actos violentos, mientras otros sentían el acoso del miedo o el estigma del poder indigenista.

Los hechos acaecidos siempre han mostrado las consecuencias de políticas extremistas que suponen la sumisión de las actividades económicas frente a un nuevo escenario sociocultural. Entre las características de las continuas tomas sobresale un escenario geográfico que no es incluido por los líderes de las movilizaciones; el redimensionamiento de la noción de la tierra, la educación y la salud; la reelaboración del sentido de identidad y permanencia; la desterritorialización y la posibilidad de incorporar en la vida cotidiana medios que permiten superar los límites geográficos y temporales. Esta reestructuración de las vías de hecho ya son viejas prácticas culturales que solo han generado odios y recriminaciones.

Es imperativo recordar que la ciudadanía se vincula con el ejercicio de los derechos políticos y sociales de los otros cuando no se vulneran sus derechos. El aprendizaje de estos derechos está estrechamente relacionado con la influencia de las instituciones dominantes. Desde la familia, como institución básica para la socialización, pasando por las educativas, políticas, culturales y sociales; cada una de ellas a través de sus organizaciones instituidas crea espacios para la participación ciudadana y la resolución de conflictos. Por consiguiente, los partidos políticos, las asociaciones, los grupos religiosos, los deportivos y los que corresponden a las organizaciones no gubernamentales, constituyen los espacios sociales aptos para el ejercicio de la ciudadanía, con las lógicas diferencias en sus intereses y funcionamiento.

Desde el plano ideal se supondría que en los grupos mencionados los intereses puestos en juego deberían superar la preocupación individual y tener entre sus finalidades los intereses del colectivo social.

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