Una campaña mediocre


Este fin de semana se inician los cuadrangulares semifinales del II Torneo de Ascenso 2014 en el Fútbol Profesional Colombiano, fiesta futbolera que congrega a los mejores ocho equipos de la Segunda División, en donde una vez más el Universitario Popayán estará ausente por su mediocre desempeño en el “Todos contra todos”, allí terminó en la casilla número 13 con escasos 19 puntos de los 54 que disputó en este segundo semestre del año.
Y como el onceno “patojo” cerró su campaña el domingo anterior, estamos a punto para hacer el análisis de lo que fue su participación en este torneo. Para iniciar, tengo para decir que el tiquete a la siguiente instancia de la competencia se embolató en el Ciro López actuando de local, condición en la que se dejaron escapar 14 unidades con cuatro derrotas frente a América, Cortuluá, Rionegro y Valledupar; y un empate ante Quindío.
En total, “Los próceres” solo lograron sumar 13 puntos de los 27 que disputó en Popayán, con cuatro victorias ante Santander (1-0), Bucaramanga (2-1), Expreso Rojo (2-1) y Bogotá FC (1-0) y la igualdad 2-2 frente a sus “hermanos” de Armenia; un balance negativo como para pretender clasificar. América, el último clasificado, sumó 18 unidades en el Pascual y por eso pasó raspando; pero Jaguares, el primero en el “Todos contra todos”, logró 21 puntos en el Municipal de Montería.
Otro de los aspectos preocupantes fue el pobre potencial ofensivo que tuvo el equipo. En casa, los dirigidos por el profesor Torres solo pudieron anotar nueves goles; es decir de a un gol por partido en sus nueve presentaciones como anfitrión. Mientras que de visitante esta producción fue de ocho tantos en igual número de compromisos. Lo anterior nos da un total de 17 anotaciones en 18 juegos, para un promedio negativo de 0.94 por partido.
A la carencia de gol se sumó la irregularidad de los porteros Julián Rosero, Yeison Lizalda y Andrés Salazar, y la falta de ritmo del cuarteto defensivo, que permitieron 29 goles en 18 partidos. De esos 29 tantos en contra, 12 se recibieron en el Ciro López y los otros 17 en el Hernán Ramírez de Pereira (5), el Jaime Morón de Cartagena (1), el Techo de Bogotá (1), el 12 de Octubre de Tuluá (2), el Pascual Guerrero de Cali (2), el General Santander de Cúcuta (2), el Municipal de Montería (1) y el Municipal de Ciénaga (3).
Igual pesó mucho el desgaste por el viaje Cali – Popayán en sus actuaciones de local, las lesiones de elementos claves como Feiver Mercado (jugador del cual se dependió demasiado), la falta de regularidad de una nómina muy joven e inexperta que terminó pagando los platos rotos y la insensatez de don Hernando Ángel, dueño del equipo, al desmantelar la nómina para surtir a un Deportes Quindío que clasificó a los cuadrangulares semifinales gracias al aporte de varios muchachos que lograron su madurez futbolística en este Universitario Popayán.




