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Lunes, 5 de octubre de 2026

Una argentina en el arte colombiano

Marta Traba1

Marta Traba

Marta Traba era una mujer necesaria, esencial. Hacía falta. Hace falta. Estaba preparada mejor que todas nosotras. Era más atrevida en sus juicios. Veía mejor. Pensaba mejor. Elena Poniatowska.

Armando Orozco Tovar
Armando Orozco Tovar

Esta mañana desperté pensando en la argentina-colombiana trazadora de la ruta de la pintura moderna colombiana en el siglo veinte. Ella le dijo a la plástica por dónde debía seguir su camino, puesto que no sólo se trataba de embadurnar lienzos como se venía haciendo desde la colonia, sino la necesidad de encontrar nuevos lenguaje como debe ocurrir en todas las artes: poesía, cine, novela, teatro.

¿Pero, quién en era la crítica y escritora argentina, que estando un día tendido en los prados de la Universidad Nacional de Colombia, con otros estudiantes la vimos tan cerca pasar, viéndole desde abajo sus medias negras, que se perdían bien adentro de su corta falda gris a cuadro a la moda de las existencialistas francesas. Entonces fue cuando en alta voz expresé: “Así quería ver a Marta Traba”… Y ella escuchando mi frase se volteó sobre sus talones y me dijo: “¿Por qué de cerca querías verme?

Estaban junto a mí: Luis Otero Cifuentes, antropólogo de la U. Nal, y muchos años después uno de los desaparecidos por el Ejército del Palacio de Justicia tomado por el M-19. Freddy Telles, filósofo, de la RDA, Augusto Díaz Saldaña, fallecido y sociólogo, graduado también en la nación alemana. Y la poeta María Isabel García Mayorca, a la cual acababa de conocer por aquel tiempo.

Todos quedamos atónitos al tan encima apreciar a la formidable intelectual de la cultura latinoamericana. ¿Qué hacía ese día Marta Traba en la Nacho? El mismo año en que obtuvo el Premio Casa de las Américas de Cuba con su novela: Las ceremonias del verano, obra que produjo furibundos ataques de Germán Arciniegas y Pardo Llaga, (gusano cubano) residente en Cali., porque a su regreso de La Habana-Cuba, Marta Traba, escribió en la revista Cromos a favor de la Revolución cubana, comentarios recogidos con el título: El son se quedó en Cuba.

Marta Traba, había trasladado a la U. Nacional su Museo de Arte Moderno, años antes creado por ella con la intensión de mostrar la andadura de la pintura colombiana y planetaria.  Antes de llegar a la universidad, la argentina nacionalizada en Colombia durante el gobierno de Belisario Betancourt, que se la concedió, montó su galería de arte en varios sitios de la capital y finalmente allí a donde esa tarde en que la vimos tan de cerca.

Mucho tiempo después y con arquitectura de Rogelio Salmona, se construyó el Museo de Arte Moderno de Bogotá- Mambo. La crítica de arte fue expulsada del país durante el gobierno de Carlos Lleras Restrepo, yéndose a trabajar a Uruguay, donde conoció al crítico literario Ángel Rama. Trabajó en diferentes universidades de América y Europa, donde se reconoció su gran cultura y talento.

Marta Traba, se mató en un accidente aéreo el 27 de noviembre de 1983 en el aeropuerto Barajas de Madrid España.

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