UN GATO

Morir eso no se le hace a un gato…
Wislawa Szymborska.

Apareció un gato
malherido
en las últimas
con la pata izquierda partida.
Apareció como fruta caída
horas idas
cojas y sin segundos.
No era de este mundo.
No se arrepentía de la nostalgia.
Algunas veces el amor
del odio
que está en las miradas.
No venía de la guerra
ni del estruendo de la noche
que a la luna no deja dormir
ese pedazo de cosa muda
inútil
como todo,
incapaz de llorar.
Era nadie
como un antiguo
dios hecho de sueños fantásticos.
Reconocía
su imagen sólo en los espejos.
Las vidas que le quedaban
muerto en mi mano.




