EL TIRO POR LA CULATA


La otrora brillante y poderosa Tercera Brigada de la memoria vallecaucana, que lideraron los generales Gómez Arenas y Bonnet, en dos críticos momentos de la historia del suroccidente colombiano, anda en aguas malucas.
Hemos visto y oído (ahora que todo lo graban) al general Cháwez (con W no con V de ciclista triunfador) enfurecido frente a un puñado de soldados porque del interior de esa brigada se robaron dos motos, de las que usa la Policía Militar para prestar servicio en su jurisdicción.
Como el vitrinazo fue nacional, el general Cháwez tuvo que salir a disculparse de los madrazos que le oyó todo el país pero ni así encontró las motos ni pudo tapar la mala imagen que ha contagiado al ejército, probablemente de sus primos.
Pero al mismo tiempo se ha conocido que en esa III Brigada a los soldados que terminaron de prestar el servicio les dieron una bonificación, que parece se estila en tales casos. El problema es que la ayudita a los muchachos, en su gran mayoría de estratos 1 y 2, se las dieron en bonos para adquirir ropa. Pero, por genialidades de Cháwez, o de más arriba en la obediente estructura militar, el bono no se lo entregaron para que reclamaran en los centros comerciales del Distrito de Aguablanca ,sino en Chipichape, en el almacén Koaj, que es exclusivo para estratos 5 y 6.
El resultado es que los muchachos recién salidos del cuartel resultaron comprando un bluyín por 150 mil pesos cuando con la misma plata, en uno de los almacenes de ropa de la otra Cali, se consiguen 6 pantalones de esos.
El general Cháwez quiere sin duda que sus soldados luzcan bien, que no roben motos ni monten carteles del combustible, pero le salió el tiro por la culata.
PUBLICADO EN ADN, MAYO 26 / 2016
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