SIN LA CONSIDERACION DE ARTIFICIOSOS PRIVILEGIOS


El posicionamiento del Cauca en la campaña presidencial del doctor JUAN MANUEL SANTOS, ha concitado la unidad de los partidos políticos, de organizaciones sociales, económicas, gremiales, independientes; poniendo en movimiento todo un sentimiento por la paz.
Su fuerza es superior a las diferencias que históricamente han dividido la opinión; si se conserva este sentido de compromiso por el ideal de superar el conflicto con los grupos subversivos, muchas de las discrepancias de la región serán culminadas por la inercia de la voluntad colectiva, dirigida a la construcción de convivencia.
Las desigualdades traídas de las épocas de la colonia, que se reproducen obstaculizando los mejores propósitos, serán abolidas por el aliento fusionado de encontrar salidas conjuntas y concertadas, para concretar los pactos sociales y económicos indispensables, a fin de superar la pobreza.
Se posicionará la cultura y la participación, como fuentes de convocatoria para los ejercicios de toma de decisiones en donde estén en juego los intereses de la comunidad, con respeto por lo establecido en la Constitución Política de Colombia, en lo público, en lo privado y en la prevalencia del interés general.
Se vislumbra un ejercicio de la política, soportado en el debate contundente, argumentado con la exposición de las razones de cada sector, sin la consideración de artificiosos privilegios, con la objetividad que demanda una ciudadanía que ejerce sus derechos, como lo ha dispuesto en su reciente actuación electoral.
Resaltar la importancia de la escasez de dineros en las pasadas elecciones, con porcentajes significativos de votación, son expresiones de los niveles de madurez política del pueblo caucano, porque aísla a los negociantes de la política basada en la posibilidad de hacerla comprando apoyos por quienes en muchos casos han acumulado fortunas de extrañas procedencias.
En el Cauca, sus gentes han demostrado ser capaces de superar grandes desafíos, en el terremoto de Popayán y en la avalancha de Páez, lloramos los muertos, pero al día siguiente se corrieron los lodos y los escombros, para dar paso a la tenacidad y al valor, formados en el mundo de las dificultades.
La sumatoria de participantes, para adelantar con éxito la exteriorización por la paz, se convierte en expresión de la nueva mentalidad de los caucanos, su pensamiento se concentra en encontrar la salida para que el conocimiento y el trabajo, generen riqueza para el desarrollo.
Los recursos del Sistema General de Regalías agitan la expectativa de sectores que aspiran superar la carencia de los servicios indispensables a los cuales se privaron por años de años, a las regiones no llegaban los presupuestos que se merecían porque la dirigencia del Cauca no exigía y la inversión de la Nación iba para otros departamentos en cuantía desproporcionada, como ha sucedido con Antioquia y otros.
Se da la expectativa de la producción agropecuaria, cuya dinámica económica al generar rentabilidad y puestos de trabajo, apalancará el sector comercio y la expansión artesanal, manufacturera e industrial, propiciando el auge de sectores que han estado allí latentes, como el agua, el turismo, la minería.
Si la actitud se dispone para pensar que a todos asiste una intención y un interés, elementos sociales del reconocimiento, avanzará el proceso de paz, que no es solo con las FARC, sino el comienzo de la superación del marginamiento, la inequidad y la injusticia, se darán condiciones para el desarrollo.
La experiencia histórica del Cauca, hace prever la cercanía de la firma de un acuerdo para la paz, porque se tiene confianza en la disposición del Gobierno y en el compromiso de las FARC, con el pueblo de Colombia.



