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lunes 30 abril, 2012 a las 8:56 pm


SI HAY TRABAJO SE ENALTECE AL HOMBRE

SI SE LE PAGA MAL SE LE ENVILECE

http://colombia.pordescubrir.com/desempleo.html

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

Colombiano

Homenaje a todos los trabajadores de este país llamado Colombia

En el principio de los tiempos no había Dane ni se hablaba de desempleo. El troglodita debía salir temprano de su cueva a recolectar plátano, bayas, moras de castilla para traer llenas las manos de comida de regreso al hogar sin horno. No había cocina ni ollas, porque aún no había fuego.

Debió aprender a comer pescado crudo de los ríos que debía haber en los alrededores. También devoraría con ansia gusanos, lombrices, libélulas, grillos, ranas y un poco más tarde gacelas. Los huevos de los pájaros gigantes, -dinosaurios- de pronto los degustaron como rico manjar especial en días de fiesta de la comunidad que iba creciendo.

El homo sapiens no aprendió a trabajar en una escuela ni en el Sena con los miembros de su cuerpo, ni alguien les informó qué era el cansancio y cómo se curaban de las cortadas de las piedras, de las mordeduras del tigre o la serpiente o de las altas fiebres. No había médicos ni EPS que los dejaran afuera de sus cuevas a la hora de una urgencia. Sobrevivieron sin necesidad de clínicas o de un Ministerio que regalara la plata a las IPS y a sus contratistas gordos por la puerta giratoria. Afortunados ellos que no supieron por TV lo que es el estrés.

Los siglos que iban pasando los contaban con pequeñas rocas. Hasta que un día una se les rodó, se les iluminó la imaginación y nació la rueda. Ya habían inventado el fuego, las flecha y la honda. De ver a las oropéndolas fabricar sus nidos aprendieron a salir de la oscuridad de las cavidades de las grandes rocas y con hojas de palma y madera de los árboles tejieron empalizadas para abrigarse y dormir bajo techo.

Aprendieron luego a moldear el barro, a labrar la piedra, a usar vestido con lana y piel de venados y conejos. No había tiendas para comprar, ni policía que les prohibiera tomar de lo que encontraban a su paso para su sustento. Así, nuestros antepasados fueron progresando en el arte y las artesanías. Pintaron venados en las cuevas, iban de caza sin disparar una sola bala ni contaminar las aguas.

Los más fuertes e ingeniosos fueron nombrados por unanimidad y democráticamente para que los defendieran y representaran ante las diversas comunidades que fueron apareciendo. Crearon dioses como la Tierra, el Sol, el Agua, las Montañas, los Ríos, la Luna, y mucho después el Jaguar, el Águila, y entre nosotros, la Rana fue sagrada, como símbolo del agua y de la fertilidad.

La agricultura era su principal fuente de alimentación y la tierra les daba todo lo que necesitaban. Aprendieron a conocer el tiempo, las estaciones, las fases de la Luna y las épocas de siembra y de cosecha. Más tarde apareció el poder y se llamaron reyes, caciques, faraones y formaron a su lado guerreros que los apartaron del pueblo. La política fue el invento más peligroso que pudieron hallar. No sabía el hombre que por su causa vendrían toda clase de desgracias, pugnas y derramamiento de sangre entre hermanos.

Un día inventaron el motor, la máquina, la división de trabajo, el avión, el cañón, el misil, la bomba atómica y los ojos de aquel hombre primitivo e ingenuo no creían que llegarían a maldecir el día que las armas empezaron a mandar en los negocios, las elecciones, la formación de naciones y el poderío económico.

Alguna vez se habló de trabajos liberales y físicos, de ciencia, tecnología, de armas nucleares, de inteligencia y sagacidad, de libre competencia y capitalismo salvaje. El trabajo humano, todo el esfuerzo que por siglos el hombre acumuló en un libro no escrito, en la historia, parece que ha sido en vano.

Hoy vale más un banco, un pozo petrolero, un consorcio temporal, una Agencia del gobierno con lagartos, una iglesia que recoge diezmos, que el agricultor, que el trabajador que no recibe sino el salario que llaman “mínimo”. No hay educación de calidad, ni vías secundarias ni terciarias, ni vivienda decente, ni salud oportuna, ni atención de la familia. Y el presidente dice que Colombia está en su mejor momento.

Parece que el hombre empezara el curso que tomaron los trogloditas hace millones de años.

30-04-12 Víspera del Día del Trabajador – 6:28 p.m.

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