Sellamiento del suelo


Hay dos tipos de muerte del suelo. Una, cuando el suelo pierde su calidad y su funcionalidad porque está completamente degradado por diversos motivos y otra, cuando la expansión urbana lo sella por la construcción de autopistas y barrios residenciales o comerciales.
El fin de semana pasado tuve la oportunidad de volver a caminar los alrededores del área metropolitana de Bogotá hacia el occidente por la cuenca hidrográfica del rio Bogotá. Hice algunas entrevistas a funcionarios públicos de las oficinas de desarrollo rural de un municipio y a agricultores con el ánimo de saber sobre el tema del agua y su relación con la agricultura.
Algunas problemáticas que encontré tienen que ver con la importancia que tiene el sector público en relación con la organización espacial del uso del suelo rural y del agua. Es decir, entorno a los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) de las áreas rurales y los Planes de Ordenamiento y Manejo de Cuencas Hidrográficas (POMCAS).
Como lo saben muy bien los agrónomos, los suelos más fértiles del país se encuentran en este momento sellados por el desarrollo urbano. En el mundo sucede algo similar y a las diferentes sociedades les ha tocado implementar estrategias como la agricultura urbana y los catastros multipropósito para una adecuada ocupación del espacio. La noticia de que Bogotá esta al borde de quedar sin agua en épocas de verano es preocupante y muestra que no sabemos como vivir en equilibrio con la naturaleza.

Los municipios que se encuentran al occidente de Bogotá están rodeados de un escarpe de una riqueza natural enorme, tienen varios pisos térmicos por sus pendientes que conducen hacia el rio Magdalena. Por estas condiciones naturales la región tiene un potencial muy alto para producir una diversidad de alimentos. La estructura agraria multimodal de la región heredada de las transformaciones de la economía del café basada en la hacienda exportadora articula diferentes tipos de explotación agropecuaria eficiente con diferentes sistemas de tenencia de la tierra y tecnologías.
Sin embargo, encontré cambios en el uso del suelo que amenazan la producción de alimentos. Cuales son estos cambios? Por que amenazan la producción de alimentos? Que políticas se pueden implementar para evitar un desarrollo desordenado del espacio?
El gran cambio que observe fue que los productores de café, mora y flores que conocía habían vendido la tierra. Y no a otros productores agrícolas. A esta región ha llegado una población que se ha unido con la administración municipal local y con los agricultores de la zona para comprar y vender tierras. La interacción entre estas personas esta transformando el uso del suelo para la agricultura hacia uno residencial. Esto solo es posible porque que las instituciones locales y nacionales incentivan la especulación en el mercado de la tierra. Estas personas están comprando la hectárea de tierra barata y la están vendiendo luego dividida en lotes de 1000 metros cuadrados a 90 millones de pesos. El perfil de los compradores de estos lotes son personas que se encuentran cansadas de vivir en vivienda arrendada en barrios de estrato 1,2,3 de Bogotá y han logrado ahorrar algo de dinero para vivir en lugares propios y más tranquilos. Pero esta es una ocupación del espacio perversa y de la especulación con las tierras no vive una economía.
La expansión residencial parece ir en contra de los POT y los POMCAS. Los que conocemos la zona hace muchos años sabemos que cuando llega el verano los racionamientos de agua para consumo humano y para la producción de alimentos comienzan a los siete días en la parte alta de los municipios. Es decir, el problema del agua ya se observa y está generando un conflicto entre los residentes de la región.
Los intereses particulares y económicos muy probablemente son informales o ilegales. Esto sucede en muchas partes del país. Es muy triste como la corrupción afecta la planeación y los intereses colectivos. Los municipios por lo tanto deben trabajar muy duro organizando el catastro multipropósito para evitar un desarrollo rural que afecte la producción de alimentos y las fuentes de agua y por supuesto para que todos vivamos en paz y tranquilidad.
Fotografía destacada: Pexels de uso gratuito.
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