Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 2 de octubre de 2026
lunes 25 abril, 2011 a las 8:32 am

Saber Elegir

Por: Luís Barrera
Despedimos la Semana Santa con regocijo y mucho gozo espiritual al saber que el Señor resucitó y está vivo abriéndonos las puertas de la eternidad.
Volvemos a la realidad cotidiana y nos alistamos los caucanos y colombianos a introducirnos en ese viaje hacia lo desconocido que nos ofrece la democracia con el mundo de la política regional en donde debemos saber elegir a nuestros próximos gobernantes locales y seccionales, así como a quienes nos han de representar en los concejos municipales y asambleas departamentales.
El político como humano que es tiene sus defectos y virtudes, tanto en lo personal como en la cuestionada profesión que ejerce. Lo fundamental en él, como en una persona cualquiera, es que la balanza de su mundo interior se encuentre siempre desequilibrada a favor de lo que denominamos virtudes. Por ello, siempre es bueno saber qué cualidades o características positivas debe tener un buen político que nos represente o gobierne en los escenarios de la democracia regional.
Obviamente éste debe poseer unos ideales que sean la base de esa tarea, de ese esfuerzo, que ha de ayudarle siempre a la toma de decisiones en beneficio de la mayoría de la población o comunidad que lo elija pues “nunca llueve a gusto de todos”.
El ex presidente y jefe liberal caucano por varias décadas, Víctor Mosquera Chaux, afirmaba que “un buen político debe tener capacidad de liderazgo moral”, es decir, capacidad de interpretar a la ciudadanía y, al mismo tiempo, capacidad para interpelarla”.
Asimismo, el extinto connotado dirigente, al referirse al buen gobernante, manifestaba que “tiene la obligación de predicar, aunque se corra el riesgo de hacer el ridículo fácilmente o de molestar a sus votantes”. Para él, predicar significaba enfrentarse con su propia gente. Si un político tiene sensibilidad, capacidad de decisión, amor por la política y claridad en las ideas para que éstas se transformen en realidades útiles, fructuosas, para la población que gobierna, podemos decir que esa persona es, políticamente buena, susceptible de elegirse, de ganarse la confianza de los electores.
Estas apreciaciones de quien en otrora “orientó y mandaba” al estilo apasionado de la dedocracia de entonces, y que logró llegar al solio de Bolívar, nos invita a pensar que cualquier pueblo desea tener unos mandatarios que cubran todas las necesidades de ésta para vivir dignamente y con calidad de vida.
Los gobernantes cuando lleguen al poder deben saber reunir a su alrededor a gente con talento político. El hecho de hacer un excelente reclutamiento de colaboradores es, para un mandatario cualquiera, primordial, pues sólo así podrá éste y su equipo ejecutar todas las decisiones que les demanda el pueblo que rigen. Además, es sumamente necesario que tengan la capacidad de integrar las voluntades de los concejales o diputados adecuadamente y provocar una verdadera preocupación para que todas las personas de la comunidad cumplan sus expectativas más allá de lo que se prometió en campaña.
Los buenos políticos deben tener integridad para hacer frente a los retos que se les vayan presentando, es decir, no basta con llevar a cabo lo que dicen o prometen, sino también tienen el deber de solventar, satisfactoriamente, los nuevos problemas que se le planteen.
Igualmente quien aspire gobernar debe ser congruente y estar preparado para estar y para saber cuando ya no estar y “retirarse” de la política con dignidad. La accesibilidad, es decir, transmitir la sensación de ser una persona abordable; el interés en escuchar, comprender y conocer todas las sugerencias que recibe; el compromiso real en el logro de las metas propuestas, y que cuenta “con todos”; la cordialidad y la amabilidad, el optimismo y la discreción, la firmeza y el dar ejemplo con su conducta personal y política sobre los niveles de esfuerzo exigido a los demás políticos, tengan la ideología que tengan, y a la comunidad en general… son elementos básicos para ir acrecentando, con total complacencia, la armonía y la productividad en su vida política.
Leer más…

Articulos relacionados