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domingo 13 abril, 2014 a las 1:08 pm

S.O.S POR EL PACIFICO COLOMBIANO

Pacifico caucano 3

El otrora laboratorio de convivencia pacífica está siendo asaltado por los violentos

Luis Fernel Bonilla Rosero
Por: Luis Fernel Bonilla Rosero
Docente

La Costa Pacífica es una de las zonas de mayor riqueza del país, y donde están depositadas importantes posibilidades de futuro para la nación y sus pobladores. Es un territorio que presenta diversas alternativas de desarrollo y crecimiento, evidenciadas en su gran potencial en riqueza hidrográfica, ecológica, minera y forestal, donde se encuentran algunos parques nacionales. Es la región del país con mayoría absoluta de comunidades afrocolombianas (90%), aunque hoy va en aumento el número de pobladores mestizos (4%) que se han traslado del interior del país, a las cabeceras municipales a promover el comercio y el turismo; de igual forma, existen nativos pertenecientes a los emberá y wuanana (6%), entre otras comunidades indígenas que han compartido las dificultades, el desconocimiento y el olvido que toma forma a través de las pocas opciones laborales y económicas que se movilizan por calles, orillas y esteros de zona pacífica.

La riqueza natural y la ubicación geoestratégica, propia del Pacífico, se han convertido en un elemento de amenazas por el control de estas áreas territoriales que están en manos de los negros, quienes son los dueños de estas tierras, este potencial de riquezas ancestrales que es el orgullo de los residentes de estas tierras, son los motivos de los conflictos que hoy vive la región.

Pacifico caucano 2

Mi costa y la costa de todos los residentes del Choco, Valle del Cauca, Cauca y Nariño, porque todos somos pacíficos, en estos últimos días, su cotidianidad tranquila llevadera, reflejo de la desesperanza de alternativas de futuro digno para sus residentes, se ha visto alterada por los grupos armados que se han desplazado de otras partes del país a sembrar la zozobra y a acabar con la vida tranquila y romántica que compartían nativos y visitantes antes de 1990. “La visión del Pacífico colombiano como región pobre y marginada pero con una gran biodiversidad y con los índices más bajos de violencia en el país, hoy es una cosa del pasado”[1].

Algunas personas vinculadas a los grupos ilícitos del país, que su forma de vida está articulada al narcotráfico, están convirtiendo un territorio lleno de riquezas, una de las regiones de mayor biodiversidad y pluviosidad del planeta, región de grandes posibilidades para el futuro del país, en un escenario de guerra, están aprovechado la pobreza y la ingenuidad de nuestra gente para vincularlos a un actuar fuera de la ley y tirarlos por un futuro cuyo final es la destrucción de la calidez y el capital social que dio forma a la vida en la Costa Pacífica, traducida en confianza y hermandad que se compartía en todos los escenarios que la cultura, nos ha permitido vivir y compartir juntos, como “una purísima en Guapi, un San Antonio en Guajui, pero más bonito es  noche buena en Timbiqui”.

Toda esta riqueza cultural, de raíces africanas, refundadas en el tapiz de las olas del pacifico, tejidas en el arrullo y el currulao de la música de sus negros y negras, van refundando nuevos seres producto del encuentro de bases culturales diversas, hibridación natural que pobló a la Costa Pacífica, dinámica particular que enriquece y enorgullece a nativos y residentes de otros lugares del país y del planeta que llegaron y se enamoraron de esta tierra.

Un atardecer en la costa pacífica, a la orilla de ríos o al lado del mar, es estar abocado a que los vientos que se abrazan con las olas, que golpean canoas, lanchas y potrillos, te toquen la piel y jueguen con tus vestidos, que muevan palmeras, faldas de las negras y la sonrisa de los costeños. Estos vientos direccionadores de corrientes en el mar, hacen parte de la riqueza que compartimos cuando visitamos esta región, nos hace recordar que somos dueños de grandes potencialidades naturales, que la relación que ancestralmente establecieron los negros con ríos, esteros y mares parió una cultura que ha contribuido a la construcción de la cultura nacional, que esta región dentro de todas sus dificultades donde la vida es difícil disfrutarla, ha contribuido a direccionar y dinamizar las prácticas culturales orgullo de la nación.

Pacifico caucano 3

PLAYAS DEL PACIFICO

Todos los que estamos unidos a esta tierra, por afinidades culturales, por afectos, por un sentimiento de país; pero en general, TODOS LOS COLOMBIANOS, estamos perdiendo un patrimonio que el Creador nos legó y que no hemos aprendido a valorar y descifrar. No hemos entendido y aprendido a apreciar lo que encierra y guarda el Pacifico colombiano, en clave de forjadores de los espacios, escenarios y habitad para las futuras generaciones, que vienen después de nosotros. Debemos cambiar la actitud, egoísta, pasiva y no comprometida y salir en la defensa de los linderos del mar, donde está el presente y futuro del país. Este Pacífico que fundó una magia con raíces ancestrales africanas, traducida en diferentes líneas culturales, ha puesto a la sociedad nacional a bailar en Petronio, a sentir lo que significa ser Pacífico y a vivir y compartir la cultura que se construye en la orilla del mar y en los ríos de la región.

Pacifico caucano 1

TIMBIQUI – CAUCA

La construcción histórica alrededor del territorio, está unida básicamente a la forma como todos los grupos humanos asentados en estas tierras, se han adaptado y construido nuevas formas de apropiación para desarrollar la vida, y poder compartir con los otros, en procesos interculturales forzados por la realidad que tienen que vivir, donde todos se necesitan, dotándose de renovados significados y sentidos culturales. Las nacientes relaciones entorno al territorio, van cambiando significados de acuerdo con las practicas productivas que la tierra, el mar, ríos y esteros les permiten llevar a cabo. Todos estos procesos cotidianos para salir adelante frente a un espacio en ocasiones hostil, se ha logrado a partir de la oralidad trasmitida de abuelo a padre y de padre a hijo. La tradición de los negros del Pacifico se construye alrededor de su cosmovisión, traducida en mitos, cuentos, leyendas, bailes, fiestas, medicina ancestral, comidas típicas y sobre todo en amistades con mucho calor humano.

Toda esta cosmovisión propia del hombre y la mujer negra del Pacifico, ha dinamizado y puesto en otra dirección la cultura nacional, en una simbiosis cultural, que se renueva permanentemente. Esta dinámica cultural que se agiganta en la cotidianidad de las barriadas de la gran ciudad ha permeado, enriquecido y reelaborado un nuevo sentimiento y significado de país. Hoy se necesita que todo lo expresado por académicos y políticos de la nación, sea el vector direccionador que impulse a comunidad colombiana a salir en defensa de este territorio que tiene mucho por aportar a la grandeza del país.

Desde esta página invitamos a que entendamos, que la cordillera occidental no divide a los departamentos costeros en costa e interior, que TODOS SOMOS PACIFICO, y que esta región necesita el apoyo de todos, que se requieren voces que salgan en su defensa, para volver a descaminar el despeñadero que espera al país por el olvido que hemos condenado a la periferia de la nación, y en especial a la Costa Pacífica.



[1] Agudelo, Carlos Efren, El Pacifico Colombiano: de “remanso de paz” a escenario estratégico del conflicto armado.

http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/desarrolloRural/article/viewFile/2312/1624

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Otros artículos escritos por este autor en: http://bit.ly/1kljR7e

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