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Jueves, 1 de octubre de 2026
martes 21 marzo, 2017 a las 12:30 pm

RONDÓ DE MOZART PARA SOÑAR

rondo
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Dafnis y Cloe de Jean-Pierre Cortot

Rondó, palabra musical, nos lleva de la mano a la infancia. A las rondas espontáneas entre niños y chicuelas, cogidos de las manos. Allí danzábamos sin rumbo ni siguiendo un, dos, tré en el paso. Inocentes tardes o mañanas. Allá, por la ventana, se alegraba el paisaje o se ocultaba el sol. Nos sorprendía el dulzor de la caída somnolienta del día. Tomaba uno, entonces, la mochila y los útiles y emprendía el regreso a casa.

Anoche había invitación a disfrutar hora y media de dos ensambles de jóvenes y sus instrumentos de viento y cuerdas. Hacer sonar el viento. Quién lo creyera. Y pulsar con inspiración unas cuerdas templadas que esperan ese toque para poder soñar.

Sí. Pareciera que la viola durmiera mientras la pulsan, que el clarinete encerrara en su tubular arcano una melodía que brota con solo el soplo de una boca educada. Y así, el piano con su tecleo rápido y acompasado.Y así el arpa con su estatura de dama delicada que se deja tocar la espalda o el pecho para brindar su melodía.

Ah, la música. Cómo nos va sacando de la silla y nos eleva por los aires como en un arrebato místico sin que nos toque arrodillarnos. Vemos volutas que suben, olemos perfumes y el corazón danza sin moverse de la cercanía de su aorta que tirita. Esa es la Gracia de los sonidos que salen de las gargantas de la guitarra o del vetusto piano con su teclado esquivo. Penetran al oído y producen ecos en el cerebro, en las neuronas y se regresan por las venas para dar tranquilidad a todos los sentidos.

La celebración de ese rito semanal en la Sala Beethoven no la han comprendido con celo casi religioso los habitantes de Cali. Anoche apenas si había en una treintena en uno de los escenarios más importantes de música en Colombia. Y solo nos tocó beber tanto licor de diosas a unos poco/as afortunada/os. Qué juventud la que nos regalaron los jóvenes de Clarpa Dúo y Trío Piclavio. No pasan de los 20 abriles y ya conmovieron en este Idus de marzo.

Oír música, pensaba, ¿es, casi, mejor que asistir a una recital de poesía en una biblioteca o en una calle con Laboratorio Poiesis? Mejor no me respondo esa tonta pregunta que ahora me hago. Pero ustedes adivinarán cuál era la tendencia de la respuesta en mi corazón lleno de saudade. ¿Será la compañía, será la temperatura de la noche, serán los espectadores con sus rostros iluminados y casi delirantes, o será la soledad o la serenidad de ánimo ante la belleza?

Ah, de la música, ah, del arte, ah, de la juventud que baila con su rostro y con el balanceo de su sentimiento y la transfiguración de todo su yo. Ah, de cada asistente y cada oyente que deja que la sinfonía entre por sus poros y que el espíritu de Cloe invada cada alma.

Miércoles 16-03-17                                       12:47 p.m.

Trío Piclavio https://youtu.be/xo0pzbU7kb0

 

 

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