RAYO Y LA VIRGEN



En Roldanillo está el Museo Rayo, fundado por el pintor en su pueblo natal y sostenido por su viuda con el apoyo de muchísimos colombianos y visitantes. Pero en Roldanillo también está La Ermita, vieja iglesia colonial mantenida como reliquia no tanto religiosa como turística.
Por el Museo, los roldanillenses aprendieron a idolatrar al maestro sin igual que vivió los últimos años de su vida en el pueblo, pintando y levantando esculturas para llenar la historia del arte colombiano.
Por La Ermita pasaron generaciones enteras durante más de 400 años, venerando la imagen de la Virgen y volviendo a ese pueblo devoto, no solo de la madre del guía de los católicos sino de San Sebastián, el patrono de los gays, que cada año por enero sacan en flamante procesión.

Paralelo a la construcción del Museo y para evadir épocas aciagas de disparos y traquetos, católicos roldanillenses entronizaron una imagen de la Virgen en la glorieta de ingreso al casco urbano, donde se cruzan las carreteras que vienen de Cartago, Armenia y Cali. Creían que protegería unos y otros de la matazón.
Por estos días, el alcalde y su combo han decidido, con el Museo, reemplazar la Virgen de la Glorieta por una monumental escultura de Omar Rayo y se ha armado la gorda hasta pidiendo refuerzos de otras parroquias. Están convencidos que el futuro de Roldanillo es una ciudad turística y Rayo es su epicentro. Los católicos no quieren dejar quitar la Virgen.Los visionarios insisten en trastearla y poner la escultura de Rayo.
Será una batalla como para que el mítico Iván Urdinola resucite de verdad y no solo en la novela.
16 de junio de 2016 / PUBLICADO EN ADN.
@eljodario
[email protected]



