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Jueves, 8 de octubre de 2026

Octogésimo aniversario del poeta Raúl Gómez Jatin

80.0 aniversario del poeta Raúl Gómez Jatin 1

LEON GIL

80.0 aniversario del poeta Raúl Gómez Jatin

80.0 aniversario del poeta Raúl Gómez Jatin
Imagen: https://n9.cl/uwpyv

«Tengo para mi amigo un corazón de mango del Sinú». Monumento a Raúl Gómez Jatin, en Cereté

    Durante todo este 2025 se han venido realizando en varias ciudades colombianas diversos eventos para conmemorar y celebrar el 80.0 aniversario del nacimiento del poeta Raúl Gómez Jatin (Cartagena, 1945 – ídem, 1997).

Podría decirse que los poetas malditos son aquellos que son maldecidos por la vida y el mundo, pero bendecidos por las musas, por la poesía.

A la primera especie pertenecen –y han pertenecido– miles, millones de poetas y no poetas; a ambas pocos, muy pocos. Raúl fue uno de esos desdichados elegidos, quizás el mayor poeta maldito de Colombia; si es que ha habido alguno.

De alguna manera podemos reconocer a Gómez Jatin en aquella breve descripción que hiciera el poeta Verlaine de su amigo Arthur Rimbaud: «Zumbón y maligno socarronamente como nadie cuando le conviene, sin dejar de ser ese gran poeta que es por la gracia de Dios».

Algunos libros publicados de Raúl Gómez Jatin: Poemas (1981), Retratos (1980-1989), Amanecer en el Valle del Sinú (1983-1989), Del amor (1982-1987), Hijos del tiempo (1993), Esplendor de la mariposa (1993).

En 2004 el Fondo de Cultura Económica de México publicó la antología Amanecer en el Valle del Sinú, seleccionada y prologada por Carlos Monsiváis.

El 22 de mayo de 1997 Raúl Gómez Jatin murió atropellado por un bus en Cartagena, cerca del monumento de la India Catalina. El poeta solía atravesársele a buses y camiones.

Breve selección de Poemas de Raúl Gómez Jatin

CONJURO

Los habitantes de mi aldea
dicen que soy un hombre
despreciable y peligroso
Y no andan muy equivocados

Despreciable y Peligroso
Eso han hecho de mí la poesía y el amor

Señores habitantes
Tranquilos
que sólo a mí
suelo hacer daño

PEQUEÑA ELEGÍA

Ya para qué seguir siendo árbol
Si el verano de dos años
Me arrancó las hojas y las flores
Ya para qué seguir siendo árbol
Si el viento no canta en mi follaje
Si mis pájaros migraron a otros lugares
Ya para qué seguir siendo árbol
Sin habitantes
A no ser esos ahorcados que penden
De mis ramas
Como frutas podridas en otoño

CASI OBSCENO

Si quisieras oír lo que me digo en la almohada
el rubor de tu rostro sería la recompensa
Son palabras tan íntimas como mi propia carne
que padece el dolor de tu implacable recuerdo

Te cuento ¿Sí? ¿No te vengarás un día? Me digo:
Besaría esa boca lentamente hasta volverla roja
Y en tu sexo el milagro de una mano que baja
en el momento más inesperado y como por azar
lo toca con ese fervor que inspira lo sagrado

No soy malvado trato de enamorarte
intento ser sincero con lo enfermo que estoy
y entrar en el maleficio de tu cuerpo
como un río que teme al mar,
pero siempre muere en él.

QUE TE VAS A ACORDAR ISABEL

Que te vas a acordar Isabel
de la rayuela bajo el mamoncillo de tu patio
de las muñecas de trapo que eran nuestros hijos
de la baranda donde llegaban los barcos de La
Habana cargados de…
Cuando tenías los ojos dorados
como pluma de pavo real
y las faldas manchadas de mango
Qué va
tú no te acuerdas
En cambio yo no lo notaste hoy
no te han contado
Sigo tirándole piedrecillas al cielo
Buscando un lugar donde posar sin mucha fatiga
el pie
Haciendo y deshaciendo figuras en la piel de la
tierra
y mis hijos son de trapo y mis sueños de trapo
y sigo jugando a las muñecas bajo los reflectores
del escenario
Isabel ojos de pavo real
Ahora que tienes cinco hijos con el alcalde
y te paseas por el pueblo con un chofer endomingado
ahora que usas anteojos
cuando nos vemos me tiras un «qué hay de tu vida»
frío en impersonal
Como si yo tuviera eso
Como si yo todavía usara eso

TE QUIERO BURRITA

Porque no hablas
ni te quejas
ni pides plata
ni lloras
ni me quitas un lugar en la hamaca
ni te enterneces
ni suspiras cuando me vengo
ni te frunces
ni me agarras
Te quiero
ahí sola
como yo
sin pretender estar conmigo
compartiendo tu crica
con mis amigos
sin hacerme quedar mal con ellos
y sin pedirme un beso

Si las nubes no anticipan en sus formas la historia de los hombres
Si los colores del río no figuran en los designios del Dios de las aguas
Si no remiendas con tus manos de astromelias las comisuras de mi alma
Si mis amigos no son una legión de ángeles clandestinos
Qué será de mí.

Si se quiere llegar a ser una buena víctima
es necesario saber de toda la dulzura
que entrelaza al verdugo con la muerte
de la paciencia con que afila su hacha
de la soledad que ilumina su vida
y la de sus inocentes hijos
del esfuerzo que implica portar y levantar el arma
de la sangre que pringa sus pantalones
Todas esas consideraciones deben estar presentes
en el momento de recoger nuestro pelo sobre la nuca
y poner en sus manos el pescuezo.

CODA

Cierta tarde de no recuerdo qué año (recién había regresado el poeta de una rehabilitación en el Hospital Psiquiátrico de la Habana, Cuba), durante el Festival Internacional de Poesía de Medellín, me topé con Raúl cuando salía él con tres amigos de un parqueadero ubicado frente al hotel El Gran Hotel, donde suelen alojarse los invitados al Festival.

Me reconoció de inmediato. Habíamos compartido varias tardes y noches de bohemia; una de esas noches amanecimos por ahí, a la intemperie, en el Aeropuerto Olaya Herrera, en compañía del recién fallecido poeta Robinson Quintero Ossa.

Y dio la casualidad que llevaba conmigo un poema recién escrito, el que luego de escribirlo decidí que de publicarlo algún día estaría dedicado a Raúl (como en efecto lo hice en varias revistas de poesía y en mi libro Coctel de versos para la mesa 3). Así que se lo conté a Raúl, y le pregunté si podía leérselo. Recuerdo que abrió esos enormes y mutantes ojos que bien conocíamos todos; y con ese hermoso vozarrón de actor isabelino, que tanto admirábamos todos, respondió que sí, inclinando la cabeza hasta tocar con el mentón su pecho. Y se dispuso a escuchar, con esa encantadora sonrisa que tanto adorábamos todos.

Una vez terminé de leerlo, noté que su hermosa sonrisa se había esfumado casi por completo, y que algo como sombrío surgía en sus ojos y en su rostro. Una súbita transformación que me amargó y entristeció mucho, que no olvidaré nunca.

Tuve la sensación de que algo en mi poema le había desagradado o; inclusive, ofendido. Mucho he especulado, pero creo que jamás sabré con certeza qué pudo haber disgustado u ofendido al montaraz poeta.

Me dio las gracias de una manera muy formal, incómodamente muy formal. Jamás volvería a verlo personalmente.

Acá va el poema:

INSANIA

A Raúl Gómez Jattin

Cuando alguien me dice
Cariñosamente loco
Siento el deber de aclararle
Que yo no soy un loco
Que yo soy un demente
Que un loco es un genio
Que un demente es un enfermo
Que yo estoy enfermo
Grave
Como el dios de Vallejo
Grave
Como el vallejo de dios
Grave como Lázaro
Poco antes de morir
Por última vez.

DOS ÑAPAS
  1. El poema Si las nubes, musicalizado e interpretado por Beatriz Castaño:
    https://www.youtube.com/watch?v=MJU4mugpAKc
  2. El poema Que te vas a acordar Isabel, en la voz de Raúl Gómez Jatin:
    https://www.youtube.com/watch?v=WZuVwi5d9GU