¿Quiénes eran los dos líderes asesinados en Cajibío?

María Ovidia Palechor Anacona y James Edimer Flor, los dos líderes sociales asesinados en las últimas horas en Cajibío, Cauca, tenían una trayectoria vinculada a la defensa de las víctimas, la organización comunitaria y los procesos de paz en el corregimiento de La Pedregosa.
El doble homicidio fue reportado este 1 de septiembre de 2026 en la vereda Buenavista, perteneciente al corregimiento de La Pedregosa. Las primeras informaciones indican que ambos fueron atacados por hombres armados. Las autoridades adelantan las verificaciones para establecer las circunstancias, los responsables y los móviles del crimen.
La noticia vuelve a golpear a una comunidad que durante más de dos décadas ha vivido desplazamientos, asesinatos y confrontaciones armadas, y que en los últimos años había intentado consolidarse como un territorio apartado de la guerra.
María Ovidia Palechor, una voz por las víctimas
María Ovidia Palechor era lideresa indígena, descendiente del pueblo Yanacona, y había participado durante años en escenarios de defensa de derechos humanos, víctimas y comunidades afectadas por el conflicto armado.
En noviembre de 2025 participó en un encuentro de la Dirección de Autoridad Nacional de Consulta Previa del Ministerio del Interior, donde intervino en discusiones sobre territorio, derechos colectivos y participación de comunidades étnicas. El Ministerio la presentó entonces como lideresa indígena.
Su nombre tomó especial relevancia pública en abril de 2026, después del atentado contra una chiva en la vía Panamericana que transportaba habitantes de La Pedregosa. Palechor actuó como vocera de la comunidad y denunció que varias de las víctimas pertenecían al denominado Territorio de Paz de La Pedregosa.
En entrevistas concedidas después de aquella tragedia pidió que la población civil fuera apartada del conflicto armado y reclamó presencia institucional. También explicó que la comunidad había construido mecanismos propios de organización para resistir a la violencia.
La Pedregosa se había declarado Territorio de Paz en 2021 como parte de un proceso comunitario acompañado por organizaciones sociales y de derechos humanos.
James Edimer Flor y su trabajo con víctimas
James Edimer Flor también tenía una trayectoria relacionada con la representación de víctimas en Cajibío.
Un informe sobre defensores de derechos humanos publicado por Gernika Gogoratuz registra que Flor fue coordinador de la Mesa de Víctimas del municipio de Cajibío y directivo de la Asociación de Víctimas ASOVIJUD. También figuraba como representante de esa organización ante la Mesa de Víctimas. Para 2021 llevaba siete años participando en ese proceso.
En esa misma entrevista, Flor señaló que residía en la vereda Buenavista, corregimiento de La Pedregosa, precisamente el territorio donde ahora fue reportado su asesinato.
Su participación pública no se limitó a la representación de víctimas. En 2015 apareció como candidato a la Alcaldía de Cajibío por el Polo Democrático Alternativo.
Además, cursó estudios de Derecho y desarrolló una investigación académica sobre los obstáculos para la participación efectiva de las víctimas del conflicto armado en Cajibío entre 2016 y 2019. El documento lo identifica como campesino, víctima del conflicto armado y estudiante de la Corporación Universitaria Autónoma del Cauca.
Dos trayectorias que se cruzaron en La Pedregosa
María Ovidia Palechor y James Edimer Flor compartieron escenarios de trabajo comunitario mucho antes de convertirse en víctimas del mismo hecho.
Un informe publicado en 2023 recoge una entrevista realizada por Palechor a Flor el 24 de enero de 2021 en la vereda Buenavista. En ella, Flor explicó su trabajo como coordinador de la Mesa de Víctimas y representante de ASOVIJUD.
Ese registro permite reconstruir una relación de trabajo alrededor de la defensa de las víctimas y de los procesos comunitarios de La Pedregosa.
Un territorio marcado por la violencia
La historia de Buenavista y La Pedregosa está atravesada por el conflicto armado.
En noviembre de 2000, habitantes de estas veredas fueron víctimas de asesinatos y desplazamientos durante la presencia paramilitar en Cajibío. Registros de derechos humanos documentaron homicidios y el desplazamiento de comunidades de Buenavista y La Pedregosa durante ese periodo.
Veinticinco años después, María Ovidia Palechor recordaba públicamente aquellos hechos al denunciar la nueva ola de violencia que afectaba a la zona.
En abril de 2026, luego del atentado contra la chiva que transportaba habitantes de La Pedregosa, la lideresa volvió a pedir garantías para la población civil y llamó a las instituciones a proteger la vida en los territorios.
Cuatro meses después, ella y James Flor fueron asesinados.
Hasta el momento no existe información oficial que permita atribuir el doble homicidio a una estructura armada determinada. Tampoco se conocen públicamente los móviles del ataque.
Las investigaciones deberán establecer quién ordenó y ejecutó el crimen y si estuvo relacionado con el trabajo que ambos desarrollaban como líderes sociales y representantes de víctimas.
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