Procurador


Foto: Infobae
Procurador
En el transcurso de la semana que termina se conoció el nombre de los escogidos por la Corte Suprema de Justicia y por el Presidente de la República para completar la terna que debe elegir el Senado de la República como Procurador General de la Nación para el periodo 2025 – 2028.
La decisión de la CSJ de escoger su candidato como fruto de una selección de 10 personas, todas con condiciones para el cargo, y terminar en una persona perteneciente al partido político de oposición al gobierno, dice muchas cosas para interpretar: la CSJ le manda un mensaje político al presidente; se puede interpretar como una respuesta por los desplantes que el mandatario ha tenido con esa corte; fortalecer los partidos y la oposición con dos candidatos; una respuesta mediática contraria al gobierno.
En el año 2020, le Corte Suprema de Justicia terno a la Margarita Cabello, quien salió elegida por el Senado como Procuradora. Esa jugada le salió bien a la Corte.
El presidente, en su sabiduría de político y gozando de la discrecionalidad para escoger su candidato, recoge el nombre desechado por la Corte y postula a Gregorio Eljach. Figura con vasta experiencia en el legislativo y administrativo, quién en opinión representa en muchos casos la defensa de la institucionalidad del Congreso, también como conocedor de la implementación de reformas legislativas y mediador técnico entre las diferentes fuerzas políticas del Senado sin ser una figura política partidista.
Esta escogencia por parte del presidente podría interpretarse como una jugada de ajedrez político, pues no solamente asegura tener un Procurador ternado por él, también elegir alguien con las relaciones políticas que ayude a recomponer acuerdos o solucionar conflictos políticos, que hasta ahora no ha tenido quien se los ayude a solucionar, sus interlocutores no han sido eficientes en este tema.
La elección de Eljach, parece asegurada por lo manifestado públicamente por las bancadas mayoritarias del Senado, el decir de quienes hacen cábalas, la apuesta es si llega a cien o se queda en 95 votos de los senadores.
Aunque el rol del Procurador debe ser constitucionalmente independiente del poder Ejecutivo, desde la perspectiva del gobierno podría tener algunas posibles “garantías”: Experiencia técnica y conocimiento institucional, su experiencia en el manejo de la administración del Senado lo convierte en un conocedor profundo de los procedimientos legislativos y de la interacción entre el Congreso y el Ejecutivo.
Para el gobierno, si busca una relación institucional estable con los órganos de control, su presencia podría facilitar la interlocución y mediación entre el Ejecutivo y el Legislativo, ayudando a resolver conflictos de forma más eficiente actuando con plena autonomía.
Aunque Gregorio Eljach ha trabajado muchos años en el Senado, no ha estado directamente vinculado a partidos políticos, lo que se interpreta como un punto a favor para garantizar su imparcialidad e independencia frente a los actores políticos.
La Procuraduría últimamente ha sido objeto de análisis por los diferentes sectores de opinión en el sentido de transformarla, agruparla, fusionarse y hasta acabarla. Si es elegido Eljach, es una señal positiva para que esta entidad encargada de la protección de los derechos fundamentales, de la vigilancia de los funcionarios públicos, del control disciplinario, de la legalidad y del cumplimiento del debido proceso como ministerio público, no siga con la incertidumbre de acabarse o transformarse en otra.
La imparcialidad del nuevo Procurador dependerá de su compromiso con la ética, la transparencia e independencia, así como del respaldo de las instituciones que supervisan su actuación y del mismo Congreso.
*Economista. M.B.A. Politólogo. Exconcejal de Bogotá
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