PRESENTE



El presente, un regalo, como dice una de sus acepciones.
Un regalo que sólo sucede en tiempo presente; porque si miramos el instante anterior, no es nada, sólo recuerdo; y si miramos el instante siguiente, no es nada, sólo imaginación.
Presente, un vacío en el presente. Sin embargo, todo el ser está ahí presente, bordeando los filos de la nada. ¿Y cómo puede competir la nada con el todo que está presente en el presente?
Presencia absoluta, presencia perceptible en el vórtice de un instante. Como el vacío que nos ronda al averiguar esta absolutez tornada cuerpo, vertida en la presencia que desaparece y sigue inmediatamente como siendo algo.
Presente, tiempo de la mirada que pugna por comprender, por asir lo inasible.
El tiempo es la perduración de la presencia, percepción de un instante que se prolonga en la mirada.
El tiempo es un espacio que camina, el espacio es un tiempo que se ve.
No nos alejaremos de uno ni otro nunca; esta magna Conciencia-Percepción es límite infranqueable desde la Nada-Todo hasta el Todo-Nada al final del laberinto.
Iremos hasta el fin, registrando las formas infinitas del Vacío. Y ello llenará nuestra Percepción con la ilusión de ser Algo.
Algo brota y desaparece eternamente. Nosotros, el testigo.
RVQ.



