Polémica por llamado a militares y policías a desobedecer.
En Colombia se desató una fuerte controversia política tras las declaraciones de la candidata presidencial y periodista Vicky Dávila, quien instó a miembros de las Fuerzas Militares y de la Policía a desobedecer órdenes del presidente Gustavo Petro. La frase que marcó el inicio del debate fue pronunciada durante un acto público en Sabaneta, Antioquia, donde, con un megáfono en mano, dijo: “Militares y policías, no obedezcan a Petro. Obedezcan la Constitución”.
La intervención generó inmediata respuesta del jefe de Estado, quien anunció que iniciará acciones legales contra Dávila por considerar que sus palabras constituyen un llamado a la sedición. En declaraciones posteriores, el presidente subrayó que sus expresiones en Nueva York, tomadas como antecedente en la controversia, habían sido malinterpretadas. Según Petro, lo que sostuvo fue que “ningún soldado de ningún ejército del mundo puede obedecer la orden de nadie que consista en cometer un crimen contra la humanidad”.
En entrevistas concedidas a medios como Caracol Radio, Dávila reiteró su posición y desafió directamente al mandatario: “Aquí lo espero para que me encarcele; no le tengo miedo… perro que ladra no muerde”. La candidata añadió que, según sus abogados, la figura de sedición exige el uso de armas, lo cual no aplicaría en su caso, ya que únicamente utilizó un megáfono durante el acto político.
Dávila también vinculó sus críticas a temas internacionales. Señaló que el presidente venezolano Nicolás Maduro es “narcodictador” y acusó a su gobierno de tener nexos con el ELN y con el negocio de la cocaína, afirmando que las Fuerzas Armadas colombianas no deben seguir órdenes del presidente Petro en ese contexto.
Este episodio ocurre tras la controversia internacional en la que se vio envuelto el mandatario colombiano el pasado 1 de octubre en Nueva York, donde en una manifestación hizo un llamado a soldados estadounidenses a no usar sus armas contra la humanidad. Esa intervención derivó en la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de retirarle la visa diplomática.
La Fiscalía General de la Nación deberá determinar si las expresiones de Dávila configuran delito de sedición o si están amparadas por la libertad de expresión y de oposición política. Por ahora, el debate jurídico y político se mantiene abierto, con fuertes reacciones desde diferentes sectores del país.