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Viernes, 2 de octubre de 2026
viernes 21 octubre, 2011 a las 8:50 am

PESADILLA

(Por el mes de las brujas)

Rodrigo Valencia Q
Para Proclama del Cauca

Ilustración: Dibujo de Rodrigo Valencia Q

Tengo un desierto en torno mío… De vez en cuando llueve y me acuerdo de los oscuros cuartos donde resguardaba mi vida azarada por la bulla y los ajetreos que tuercen los días. Los hombres y mujeres gritaban, solicitaban al cielo sus favores, pero él no oía. Ellos perdieron la risa; se quedó extenuada en las esquinas sucias y andenes carcomidos por la guerra, las miradas torvas y el grito de los buitres. Ahora sólo hay lechuzas en la noche; tratan de recordar el tiempo cuando el día era visible y la luna serena. Los trenes, oxidados, han quedado abandonados, un fantasma los estrella por las tardes; el llanto, los gritos y el humo negro son la diversión de los muertos… Yo me pregunto qué haré con mi alma, en dónde descansaré con las llagas a cuestas. Mis ojos se salen de sus órbitas, los vestidos carcomen la piel, un lamento desesperado ha quedado grabado en las ventanas. Las pocas iglesias son ruinas y el incienso tiene olor a azufre; había una biblioteca en el centro de la ciudad, pero ahora sólo se ven allí papeles destrozados, vidrios quebrados y manchados, huesos y maleza que ha crecido entre las ruinas. Alguien ceniciento, inmóvil, está sentado allá lejos; me acerco, tiene los ojos rojos y los dedos podridos; un sombrero lo protege del calcinante sol; no hay un árbol, un alero, un puente para huir del calor insoportable. «¿Conoces el sonido de la esperanza?» preguntó, pero su voz era más bien un recurso tembloroso, oscuro, dantesco, y yo no atinaba a contestarle nada. «¿Has oído la claridad de la gracia?», volvió a inquirir. «Hay un sitio donde podemos irnos», agregó. Entonces se levantó muy lentamente, su figura era más bien incierta, abrió sus macilentos brazos, y me cubrió con su sombra, que se hizo cada vez más grande. Desde entonces he dejado de vivir como los vivos, y ahora la sombra de la muerte es mi única cabaña…
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