¿Para qué soy periodista?

¿Para qué soy periodista? / Alfonso J. Luna Geller
Crónica de un oficio que no se deja definir
No sé responder con certeza qué soy. Mucho menos si me preguntan para qué nací. Y, sin embargo, aquí estoy, escribiendo. Viviendo en modo crónica, en carne y territorio.
Leí detenidamente la columna de Alexander Velásquez Caso Eva Rey: Las redes sociales son el quinto poder. Me dejó pensando… Si la encuesta de la Konrad Adenauer me hubiera tocado a mí, preguntándome ¿para qué es usted periodista?, creo que habría quedado dentro de ese 30% que no lo supo; me habría pasado lo mismo que cuando uno olvida una palabra en la punta de la lengua. Uno sabe que la siente, que la conoce, que está ahí, rondando, pero no atina. Y mientras busca la respuesta correcta, solo logra callar o decir, por la premura, que no sabe.
No es lo mismo decir qué hago como periodista que decir para qué lo soy. Lo primero es una lista de mercado: entrevistar, investigar, editar, difundir, resistir. Lo segundo… bueno, lo segundo es otra cosa. Un abismo más hondo.
Creo que soy periodista por necesidad. Pero no de dinero ni de reconocimiento, sino de sentido. Hay días en los que este oficio es el único lugar donde me reconozco, donde me encuentro. Un hilo fino que me conecta con mi historia y con la historia de los otros. Porque cuando uno camina el territorio con libreta en mano, a veces se está contando a sí mismo sin saberlo.
He dicho, cuando me obligan a explicar el oficio, que lo hago para ser contrapoder. Para vigilar lo que hacen quienes creen que nadie los está mirando. Para amplificar las voces de los que no tienen tribuna. Para ayudar a construir memoria donde solo hay olvido. Y es cierto. Pero no basta.
Hay días —los más intensos— en los que no sé si nací para esto, pero sé que esto me ha dado una forma de estar vivo. Una forma exigente, agotadora y contradictoria, sí. Pero viva.
A veces, al escribir, me descubro a mí mismo. Me reconozco en las preguntas que hago a los demás. El periodismo me enseña a mirar. A escuchar mejor. Me ayuda a no dar nada por sentado. A dudar de todo… y de todos. Y, en medio del ruido y la desinformación, a sostener el hilo de lo que considero verdadero.
Entonces, ¿para qué soy periodista? No lo sé del todo. Y quizá ahí comienza lo verdadero.
Otras publicaciones de Alfonso Luna Geller en Proclama del Pacífico:




