PARA LAS MATRONAS
Tributo a las mujeres negras emblemáticas, nuestras abuelas y madres, que en muchos casos, inclusive siendo analfabetas, conservaron la tradición oral y nuestra identidad, reflejadas en costumbres, historias y demás.
Quiero resaltar un aporte muy significativo de nuestras matronas a través del legado ‘tierra’, que con su esfuerzo y trabajo compraron para sus familias de hoy.
En la dinámica dela unidad familiar, en el arraigo, familia extensa: la mujer, pilar de una tradición.
Es necesario redefinir una realidad sin perder la identidad y la condición de mujer negra, que se encuentra en la elegancia, su estética, su fuerza, su hacer visionario, su dinámica de mujer polifacética, buscar espacios de poder económico y político, espacios que son valiosos para crecer, no para figurar…
Hoy la mujer es producto de esas matronas, de las abuelas, de las madres, que son ejemplo de lucha, templanza, visión y fortaleza, en nombre de ellas, ustedes son grandes…
Yo conozco la tierra que alimentó mi abuela
Yo conozco la tierra adentro que tuvo trajes de café, de cacao y plátano
Yo conozco una tierra histórica trajinada, sufrida, parida de la patria, de las luchas, envuelta en la espesura dela caña, y trazada por tal geografía, yo conozco su gente y su algarabía,
Yo conozco muchachos con semblante de tigres y tambores viejos, de ritual pasar danzando un baile ancestral, yo conozco mujeres de cuerpos rabiosos de sangre revuelta, de ojos profundos y mirada de mar- yo conozco mujeres de piel negra con muslos sudorosos al sol que saludan esta tierra de tambor,
Héctor –
Conclusión: la mujer es hoy la esperanza de una identidad que aunque redefinida, en ella está la esencia
Siempre una negra cimarrona
Pola
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