La administración de Octavio Guzmán reactivó una obra detenida durante cerca de 30 meses. La siguiente tarea será financiar su dotación y abrir los servicios médicos que necesita el norte del Cauca.
Por David Luna.
La nueva sede del Hospital Francisco de Paula Santander, junto al campus de la Universidad del Valle en Santander de Quilichao, empezó a construirse el 8 de septiembre de 2017. Nueve años después, la obra está cerca de su terminación. El cambio decisivo llegó durante la administración del gobernador Octavio Guzmán, que incorporó recursos y consiguió reactivar un proyecto suspendido durante cerca de 30 meses.

La infraestructura, de aproximadamente 12.490 metros cuadrados, está concebida para ampliar la atención de una población de referencia superior a 400.000 habitantes del norte del Cauca. Su puesta en marcha depende de culminar las obras, adquirir equipos, contratar personal y habilitar los servicios.
El proyecto se remonta al Contrato Plan del norte del Cauca de 2013, durante la Gobernación de Temístocles Ortega. En 2015 se adelantaron estudios y diseños. La obra comenzó en 2017, durante el mandato de Óscar Rodrigo Campo. En la administración de Elías Larrahondo hubo nuevas dificultades técnicas y contractuales, hasta la suspensión de 2022. En 2024, al asumir Guzmán, la construcción continuaba detenida.

Un reporte del Departamento Nacional de Planeación de junio de 2024 registró 62,81 % de avance físico y 60,11 % de avance financiero. En julio de ese año se registró una adición departamental de aproximadamente $12.426 millones. En febrero de 2025 el DNP confirmó la reactivación de la obra, fruto de gestiones conjuntas con la Gobernación y entidades nacionales.
La respuesta de Octavio Guzmán
En octubre de 2026, el gobernador explicó su enfoque mediante la comparación de una mordedura de serpiente: quien necesita atención debe buscar el suero antiofídico antes que perder tiempo persiguiendo al animal. Aplicada al hospital, la idea es clara, resolver los obstáculos y recuperar la inversión pública. Las competencias de control fiscal corresponden a las autoridades respectivas; la Gobernación debe conducir las gestiones que permitan concluir y proteger la obra.

Guzmán informó en octubre un avance del 91 %, atribuido al reporte del gerente Carlos Gabriel Quiñones QuinteroEl mandatario también planteó recursos por $18.000 millones para la fase final: $16.000 millones destinados a obras y $2.000 millones para dotación.
El avance conseguido bajo su administración merece reconocimiento, después de años de interrupciones, el proyecto volvió a tener actividad y una ruta de terminación. El desenlace todavía exige cerrar asuntos contractuales y completar la inversión.
El presupuesto aprobado acumulado, según cifras departamentales publicadas hasta mayo de 2026, se aproxima a $53.336 millones. La ejecución reportada a ese corte rondaba $40.512 millones.

La dotación y los servicios, la siguiente prioridad
La gerencia de Carlos Gabriel Quiñones Quintero ha señalado que la dotación integral podría requerir alrededor de $30.000 millones. La institución reportó una ocupación del 114 % durante el primer trimestre de 2026, una señal de la presión sobre su capacidad actual. La nueva sede requiere equipos, profesionales y habilitaciones antes de recibir pacientes. Entre las necesidades planteadas está evaluar una unidad renal y ampliar la oferta de especialidades. El hospital está concebido como institución de mediana complejidad, con la aspiración de incorporar servicios específicos de mayor complejidad, sujetos a autorización y sostenibilidad financiera.
Línea de tiempo del proyecto
- 2013 — Contrato Plan incorpora el proyecto.
- 2015 — Estudios y diseños.
- 2017 — Inicio de obra el 8 de septiembre.
- 2020–2022 — Reprogramaciones y dificultades contractuales.
- 2022 — Suspensión y terminación de contratos.
- 2024 — Nueva adición de $12.426 millones.
- 2025 — DNP confirma la reactivación.
- 2026 — Avance público del 91 % en octubre.
Un llamado al Gobierno nacional

Desde esta columna invito al presidente Abelardo de la Espriella a respaldar y a trabajar con el gobernador Octavio Guzmán para completar la dotación y la puesta en funcionamiento del HFPS. Las relaciones entre Nación y departamento deben traducirse en una relación amigable, compromisos presupuestales, asistencia técnica y un cronograma público. La cooperación entre administraciones de distintos niveles puede llevar a término una inversión que los caucanos llevan casi una década esperando.
Esneyder Andrés Nazarith Vidal, quilichagüeño y subdirector de Inclusión Productiva para la Paz de Prosperidad Social desde agosto de 2026, contribuirá a articular interlocutores dentro de las competencias de su cargo. En conversaciones con este medio ha expresado disposición para acompañar gestiones departamentales. Esa voluntad ofrece una oportunidad para tender puentes institucionales, pues el gobernador Guzmán ha conseguido que la obra deje atrás la parálisis. Ahora la meta compartida debe ser concluir la construcción, dotar los servicios y abrir el hospital. El reconocimiento definitivo llegará cuando los habitantes del norte del Cauca puedan recibir atención en la nueva sede.
