Autor: David Luna.

Colombia en tres frentes
Este miércoles la coyuntura nacional se condensa en tres ejes que no son independientes sino que se alimentan entre sí: la recta final de una campaña presidencial que se juega buena parte en el suroccidente, una crisis de seguridad que no cede y que silencia voces, y un megaproyecto vial que llega cargado de promesas pero también de preguntas sin responder.
La obra que el Cauca esperó medio siglo
El Gobierno firmó hoy el contrato del corredor El Estanquillo-Popayán. Son $8,82 billones, más de 150.000 empleos proyectados, 14 túneles, 125 puentes y 62 kilómetros de doble calzada sobre la Panamericana. En términos de cifras, es la obra vial más grande de la historia del Cauca.
El problema es que ese mismo corredor ha sido bloqueado decenas de veces por violencia, deslizamientos y abandono histórico. Anunciar la mayor inversión de infraestructura mientras el territorio sigue fragmentado por el conflicto armado y la pobreza no es una contradicción menor: es la síntesis de lo que ha sido el suroccidente colombiano durante décadas. Una región que recibe promesas en campaña y emergencias el resto del tiempo.
Matar al mensajero: la prensa bajo fuego en el suroccidente

El asesinato del periodista Mateo Pérez en Briceño, Antioquia, y las intimidaciones que esta semana sufrió el escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal no son noticias de otra región. Son una advertencia que llega directamente a los medios que operan en territorios de disputa.
La Fundación para la Libertad de Prensa lleva contados 170 periodistas asesinados en Colombia desde 1977. El patrón no ha cambiado: los grupos armados saben que controlar la información es tan estratégico como controlar una carretera. Por eso atacan a quienes informan. Proclama del Pacífico conoce esa realidad de cerca. No es una estadística abstracta.
Lo que Pekín y el estrecho de Ormuz le cuestan al suroccidente

La cumbre entre Trump y Xi en Pekín y el bloqueo del estrecho de Ormuz son noticias que parecen lejanas pero llegan directas al bolsillo de los colombianos. El petróleo Brent supera los US$ 102 por barril. Eso sostiene temporalmente las regalías del Estado, pero también presiona la inflación, que ya está en 5,68 % anual, y mantiene al Banco de la República con la tasa de referencia en 11,25 %.
Si el estrecho se abre y el crudo cae, el alivio en precios puede llegar, pero con él también bajarán los ingresos fiscales. Quien gane el 31 de mayo recibirá una economía atrapada entre esas variables.
El día de hoy no es solo un día de noticias. Es un retrato del país que se disputa en las urnas dentro de 18 días.