Nueva gerencia en el Comité de Cafeteros del Cauca


Nueva gerencia en el Comité de Cafeteros del Cauca
Por: Felipe Solarte Nates y María Fernanda Daza
Cauca es el departamento del país donde el minifundio predomina en la caficultura (94.000 familias cultivan 94.600 hectáreas), los cultivadores alternan las tierras con cultivos de pancoger, mantienen árboles en medio de los cafetales, los ingresos derivados del grano son básicos para el sostén de las familias y en varios municipios del departamento hay grandes posibilidades de sembrar nuevos cafetales, especialmente en aquellos donde el monocultivo de la coca los desplazó, y a otros cultivos que les aseguraban seguridad alimentaria a los campesinos.
Después de ser seleccionado mediante un riguroso proceso entre 29 profesionales aspirantes, y ser confirmado por Germán Bahamón, Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros, el recién posesionado gerente del Comité Departamental de Cafeteros del Cauca, Roberto Castrillón Simmonds, tiene claros sus propósitos, pues lleva 19 años trabajando en la institución, donde hasta hace 15 días se desempeñó en la Dirección Administrativa y Financiera.

Es abogado de la Universidad del Cauca, con especializaciones en Manejo Estratégico de Recursos Humanos, Derecho del trabajo y Derecho de Sociedades; y durante años ha sido docente universitario.
De su padre, el historiador y exgobernador del Cauca, Diego Castrillón Arboleda, heredó su interés por el sector agropecuario del departamento que plasmó en varios estudios; y está empapado de los programas que iniciaron los anteriores gerentes del Comité y que hay que continuar fortaleciendo en seis programas básicos que vienen desarrollando.
“En el Comité de Cafeteros del Cauca, no podemos venir a inventar nada distinto a lo que nos ha dado unos resultados tan importantes. Hace 15 años el Comité de Cafeteros del Cauca era el octavo productor de café a nivel nacional. Hoy es el cuarto productor. Este comité le aporta a la caficultura del país el 10.7% del café que se produce. Eso solamente lo hace un comité que ha crecido, que se ha fortalecido con sus caficultores y hay que seguir desarrollando esas políticas”.
Además, considera que hay grandes posibilidades de mejorar en los procesos de cultivo, despulpado, secado, selección e industrialización, apuntando a mejorar la calidad y la oferta de cafés especiales que mejoren los ingresos de cultivadores pues el grano del Cauca por su sabor tiene mayor acogida y una prima de valor en el mercado internacional.

Las cooperativas Cafinorte y Caficauca le garantizan al Comité la venta del grano que irá al Fondo Nacional del Café para que lo exporte.
Sobre perspectivas de la caficultura en el departamento, Roberto Castrillón considera que son favorables no sólo para el cultivo, pues por la ubicación del Cauca, en medio del Huila, el primer productor nacional y Nariño, el tercero, Popayán y otros municipios del Cauca pueden desarrollar y acoger industrias que industrialicen el café y derivados alimenticios, buscando abastecer los mercados nacional e internacional.
De esta manera, el recién posesionado gerente, destaca que también apoyarán a quienes le dan valor agregado al grano y lo tuesten, muelan, empaquen y lo distribuyan en mercados locales y regionales, buscando además que no sean tan afectados por los ciclos de baja de precio cuando hay sobreoferta en la bolsa de New York, donde se regula el mercado internacional y, además en el país son afectados por variaciones del precio del dólar, que al cambiarlo los cultivadores reciben más o menos pesos por el café que venden.
En ese sentido, es partidario de mantener una caficultura amigable con el medio ambiente, “estamos trabajando desde hace varios años con la agricultura regenerativa y hacia allá tenemos que apuntar todos nuestros procesos de producción. Nosotros a la tierra le tenemos que devolver lo que se le toma para sembrar el café, y ese es nuestro enfoque, alternando con árboles que, además de sombrío le garantizan al hábitat a aves y otras especies y con cultivos de pancoger, pues no tiene sentido que los caficultores después de vender la cosecha tengan que ir al mercado a comprar el plátano, la yuca, frutas y otros alimentos que pueden producir en medio de los cafetales”.
Además de la renovación y soca del 24% de los cafetales que están envejecidos, en el departamento ve la posibilidad de ampliar la producción a 120.000 hectáreas, 17.000 de las cuales ubicadas en la actual zona cafetera.

Así mismo, indicó que desde el Comité continuarán apoyando el programa de educación en zonas cafeteras desarrollado mediante convenio con la Gobernación del Cauca y financiado por regalías, para vincular a los niños de las escuelas y jóvenes de colegios agropecuarios de secundaria, en todo el proceso de siembra, cuidado de los cafetales, fabricación de abonos orgánicos, cosecha y beneficio del grano, tostado, empaque y obtención de variados productos alimenticios derivados del café (panadería, dulcería, yogures, bebidas refrescantes), comercialización y mercadeo, para que se arraiguen a la caficultura y el territorio y con los ingresos generados puedan financiar sus estudios profesionales y crear y fortalecer sus asociaciones y propias empresas.
También incluye como eje fundamental de sus políticas a las mujeres caficultoras teniendo en cuenta que son la base y sostén de la unidad y estabilidad emocional y económica de las familias y con su experiencia y trabajo le aportan un valor agregado al grano y a los productos derivados de su proceso.
Anuncia que el Comité continuará apoyando obras como la construcción de vías, escuelas, centros de acopio, y otros proyectos y programas que respaldaron desde sus inicios, pero focalizados en municipios donde se siembre café.
Finalmente, destaca que tienen el respaldo de los 96 años de experiencia de la Federación Nacional de Cafeteros, que en el centro de investigación en Cenicafé, ubicado en Chinchiná, garantiza innovación y asistencia técnica permanente y en cuanto a la comercialización de las cosechas, gracias al Fondo Nacional del Café, les garantiza la compra a un precio básico, lo que no sucede en otros países y los respalda en sus cultivos, en el procesamiento para que disminuyan costos de producción, obtengan mayores ganancias y mejoren sus condiciones de vida mediante la financiación de obras y programas complementarios.



