Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Domingo:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Domingo, 11 de octubre de 2026
viernes 13 enero, 2012 a las 9:23 am

No es que se haya olvidado el asunto cultural en la distribución milimétrica y turbayista en el gabinete municipal de Piendamó.

Phanor Terán, desde Tunía, patrimonio cultural del Municipio de Piendamó
En primera instancia, no se necesitaría que este ciudadano lo dijera porque la voracidad y las necesidades propias de la repartisiña burocrática lo hubieran notado y sin pensarlo dos veces se hubieran lanzado a reclamar la representación en la fronda de los puestos.
Si no apareció es porque no existe. Porque no hace parte de.
Aun cuando por doquier las eminencias grises ponderaban la necesidad de una política cultural, de un interés por las cosas culturales, los unos para que desde el municipio se promuevan las buenas costumbres, para que se aprecie la formación de los jóvenes, para que se mejore el disfrute del tiempo libre, para que se respete la memoria municipal, para que se valoren los artistas, para que se rescate el patrimonio cultural y tantas otras cosas relativas a la ciudadanía, a la belleza y a la estética, lo cierto es que desde hace cerca de 16 años, los intentos por valorar los asuntos culturales son una sarta continuada de despelotes.
Para muchos será novedoso decirles que desde 1.986, desde cuando datan los primeros intentos de preocuparse y desvivirse por la estima de los asuntos culturales lo único que se ha hecho ciertamente es acumular errores tras errores, hasta la ignorancia presente.
¿Sabía Ud. que la coordinación de las actividades culturales del Municipio de Piendamó, está en manos del Club de Leones? ¿El Club de Leones? Pero si el club de leones, dirán, no existe. Ciertamente, no existe.
Y ¿sabía Ud. que en alguna oportunidad, percatándose de la inexistencia del Club de leones, a alguien se le ocurrió pensar que debía pasarse a la Secretaría de Educación? Y que de ocurrencia no pasó pues nunca se llevó a cabo la tal operación de reforma administrativa.
Y ¿sabía usted que el director de la actividad cultural debe nombrarlo todavía el citado Club de leones, como también que el teatro Municipal se le dio en comodato a la Junta Comunal del Barrio San José para que lo pusiera a funcionar y que esa Junta lo más que ha podido hacer es titularse el bien como su propiedad y luego arrendarlo a una comunidad religiosa?
Para qué le digo más. Me da grima, volverlo a repetir cuando hace doce años a los oídos de los gobernantes de aquel entonces se lo repetimos y se lo escribimos, y se lo hicimos notar.
Y no es de aterrarse que la cultura esté en el escaparate de los amantes de la abuela, porque las gentes que dicen ser cultores o artistas o interesados en las cuestiones culturales más allá de un contratico para amenizar un festejo, para ganarse un pesito en lo más mínimo se interesan, preocupan o luchan por el engrandecimiento cultural.
Y no es de aterrarse que la cultura esté en esa situación porque después que haya chirrincho y harina para botar y orquesta para rumbiar el interés por los asuntos culturales de la comunidad es absolutamente nulo, no tiene ninguna importancia salvo cuando se encuentran al hijo zumbado y vienen los ayes por la pérdida de los valores. Pataleos de ahogado.
Para qué le digo más.
Leer más…

Articulos relacionados