Con multitudinaria asistencia, se conmemoró la Semana Santa en Quilichao


Como ya es tradición, miles de feligreses de todas partes del Cauca se unieron a la celebración del Triduo Pascual (Jueves, Viernes y Sábado Santo) que se realizó en la ‘Ciudad de los Samanes’, para conmemorar la Semana Santa.



Miles de personas acompañaron a los pasos en un recorrido por las principales calles de Santander de Quilichao, donde desfilaron bandas marciales y musicales de la localidad, además participaron los fieles que siempre acompañan esta celebración cristiana y que terminó con el Domingo de Pascua, donde se festejó la Resurrección de Cristo.





Los tradicionales y solemnes desfiles, contaron con la presencia del Ejército Nacional de Colombia, además propios y turistas de diferentes lugares de Colombia llegaron a acompañar el evento religioso.


Santander de Quilichao, asimismo, durante la Semana Santa, demostró su potencial cultural y turístico, además de ser el segundo municipio más importante del Cauca, tuvo representaciones culturales y artísticas como el XXVI Festival Internacional de Música Clásica, la XIX Exposición Cultural y Artística, que lo dejaron bien plantado y con una muy buena imagen a nivel local y regional.


“Todo, en estos tres días, habla de misericordia, porque hace visible hasta dónde puede alcanzar el amor de Dios”, dijo el Papa Francisco durante el trascurso de la Semana Mayor.

Francisco aseguró que “el amor de Dios no tiene límites” y como decía San Agustín va “hasta el final sin final”. “Dios se ofrece verdaderamente todo por cada uno de nosotros y no se ahorra en nada”, añadió.

“El Misterio que adoramos en esta Semana Santa es una gran historia de amor que no conoce obstáculos” puesto que “es una gran historia de compartir con los sufrimientos de toda la humanidad y una permanente presencia en los sucesos de la vida personas de cada uno de nosotros”.

El Papa resumió el significado del Triduo Pascual explicando que “es memorial de un drama de amor que nos dona la certeza de que no seremos nunca abandonados en las pruebas de la vida”.
A continuación, el Santo Padre explicó estos días santos uno por uno:

Jueves Santo: “Jesús instituye la eucaristía, anticipando en el banquete pascual su sacrificio en el Gólgota”, dijo el Papa. “Para hacer comprender a sus discípulos el amor que lo anima, lava sus pies, ofreciendo todavía una vez más el ejemplo en primera persona de como ellos mismos deben hacer”.
El Papa señaló que “la Eucaristía es el amor que se hace servicio. Es la presencia sublime de Cristo que desea pensar en cada hombre, sobre todo en los más débiles, para hacerles capaces de un camino de testimonio entre las dificultades del mundo”.

Viernes Santo: “Es el momento culminante del amor”. “La muerte de Jesús, que en la cruz se abandona al Padre para ofrecer la salvación al mundo entero, expresa el amor donado sin fin”. Es “un amor que quiere abrazar a todos, sin excluir a ninguno”.

El Papa también manifestó que es “un amor que se extiende en todo tiempo y en todo lugar: una fuente inagotable de salvación a la que cada uno de nosotros, pecadores, puede acudir”.
Sábado Santo: “Es el día del silencio de Dios”, explicó. “Debemos hacer todo lo posible para que sea un día de silencio, como aquél Día, que fue el día del silencio de Dios”. “Jesús depuesto en el sepulcro comparte con toda la humanidad el drama de la muerte. Es un silencio que habla y expresa el amor como solidaridad con los abandonados desde siempre, que el Hijo de Dios reúne colmando el vacío que solo la misericordia infinita del Padre Dios puede llenar”.

Francisco apuntó que “en ese día, el amor, ese amor silencioso, se transforma en espera de la vida en la resurrección”. Por tanto, “el Sábado Santo nos hará pensar en el silencio de la Virgen. La creyente que en silencio esperó la Resurrección. Es el amor que no duda, pero que espera en la palabra del Señor, para que sea manifiesta y resplandezca el día de Pascua”.



