Mujeres Medicina

Mujeres Medicina

“No todo el mundo puede tener la dicha de estar con una Mujer Medicina.
Son como el agua limpia de una cascada, son fuertes, brillantes, sinceras, transparentes, son una pócima, creada para curar, o dañar.
Las Mujeres Medicina no se conforman, pueden ser tan crueles como el diablo y adorables como el más bello de los ángeles, con su sola presencia cura todos tus males.
La hipocresía las desespera, su esencia no es negociable, pero siempre te miran a los ojos, siempre.
Son difíciles porque son estrictas, ordenadas, estrategas, entregadas, dedicadas, son inteligentes, muy inteligentes, incontrolables, sin ataduras, libres.
Saben dirigir las fuerzas de su espiritualidad, y son aliadas de la naturaleza. Por eso son dueñas y señoras de su vida, y eso las hace peligrosas. Tienen espíritu de magas, sangre de hechiceras, fuerza de guerrera, corazón de sanadoras.
SABEN AMAR pero aman duro, aman fuerte, sin límites, con todo el fuego del universo.
No puedes detenerlas cuando aman, como no puedes detener una tormenta cuando llega.
Cuando una Mujer Medicina decide irse, no mira atrás, empuña su corazón, lo blinda, se reinventa, renace y se torna más poderosa.
Hay quien abandona a este tipo de mujeres, y se van por cobardía, porque no saben cómo tratarlas, son un unicornio, casi míticas, son un reto.
Se sienten atraídos por su luz, por su hermosura, por su delicadeza. Pero cuando se saben rebasados, huyen, el miedo a perder la tranquilidad roba el sueño y la calma.
Prefieren regresar a lo conocido, a lo cotidiano, a su zona de control, a su mediocridad.
Pero puedo asegurarles que nadie las olvida… porque son terriblemente hermosas, inteligentes, grandiosas, sabias, complejas e irremplazables”.
Madelen Lewis.
Créditos de la fotografía: Casa de Sanación y Pensamiento
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