Un indígena murió el pasado sábado a causa del enfrentamiento que se ha producido entre el Ejército y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el municipio de Caldono, Cauca. El hecho ocurrió entre las 5:30 p.m. y las 6:00 p.m.
La Fuerza de Tarea Apolo informó que supuestos guerrilleros de las FARC hostigaron con fusiles a la Brigada 29 cuando estaba patrullando la vereda La Esmeralda, una zona rural de Caldono, dando lugar a un tiroteo.
Al término del combate, fue hallado un cadáver del indígena Álvaro Chocué, de 57 años de edad, y que, según los uniformados, murió en el fuego cruzado, al recibir un disparo en la cabeza cuando se encontraba a diez metros de su casa. La víctima se había desempeñado como dirigente en el cabildo de San Lorenzo (Caldono), y actualmente acompañaba el Consejo de Mayores de la Autoridad Tradicional del Territorio.
Confirmada la muerte de Chocué y la versión de la Fuerza de Tarea Apolo, la Guardia Indígena abrió su propia investigación de los hechos. Mientras tanto, fueron retenidos el cabo Jesús Rodríguez y los soldados Edinson Aragón y Wílmer Añasco, adscritos a la Brigada 29, para someterles a un juicio indígena por la muerte de Chocué.
En la plaza central de Caldono, los gobernadores de resguardo, presidieron una asamblea con la presencia de los militares retenidos. Horas después, ayer domingo, al coronel Carlos Salamanca comandante de la brigada 29 del Ejército, fueron entregados los tres militares porque la misma fuerza pública se comprometió a investigar de manera oportuna los hechos y determinar cuál fue la causa de la muerte de Chocué Ramos.
Este martes continuará la asamblea de autoridades indígenas en Caldono que han solicitado un encuentro con el ministro de defensa para revisar las actuaciones de los militares en la zona.
Un vocero de la autoridad indígena de Caldono recordó que con el episodio del sábado, ya son tres los líderes indígenas muertos en menos de un año en hechos donde el Ejército se ha visto involucrado.