MITOLOGÍAS – ME HAN DICHO


MITOLOGÍAS

Enredadera de creencias de otredad, livianas imaginaciones, existen desde que está pisando este mundo ese ser llamado hombre, hecho de barro. Tratan de explicar lo oscuro de este paso nuestro por la vida, tratan de argüir lo que no responde con explicaciones razonables, las oscuras fuerzas de la naturaleza, el correr, despiadado, o no, de este tiempo sobre el polvo que nos ha tocado ser entre ineluctables e inevitables destinos. Y son tan necesarias como un traje protector para inclemencias de la existencia e irracionalidades de la realidad.
Los bardos se explayan en esos terrenos, fantásticos, sutiles, deliciosos a veces y terribles otras. Cualquier «paraíso perdido» nos sirve para enhebrar esperanzas y plagar el entorno con imaginarios destinos: otros mundos, otras dimensiones, el paso al «más allá», la supervivencia de las almas, la utopía de un mundo mejor que no constatamos en éste de cuatro paredes y tres dimensiones, encarcelado por Cronos en un tiempo y espacio sin fin.
Necesitamos de la fantasía para adornar la cruda realidad. Por eso, invente usted cualesquiera «dioses”, «ángeles protectores”, «santos» para devoción y surtidores de milagros, «maestros» y guías, «espíritus» que lo lleven de la mano a otros mundos…
Muy lícito todo eso; no deje de soñar, de cruzar espacios «astrales», de volar libremente por mundos «superiores». La imaginación y la fe proveerán; tienen más que licencia para eso, y muchos necesitan de esas angélicas compañías en el descarnado mundo donde tantas vicisitudes nos muestran continuamente sus puños amenazantes.
Es factible y lícito, necesario, incluso, poblar la existencia con la todopoderosa regresión a las arcaicas mitologías que nos precedieron como abc de la cultura. Invente ya su «jardín de las delicias». Sin duda, allí usted sentirá aires compañeros de redención, aguas para calmar la sed por lo imposible, lugares ficticios donde se sentirá protegido durante este largo sueño por la vida.
**RVQ**

ME HAN DICHO
Me han dicho que no vuelves desde la cumbre
Me han dicho que suenas como el trueno
Me han dicho que recoges trigo en los sueños
Yo necesito olvidar tu rúbrica
Tus ojos nacidos de laguna negra
Yo necesito irme de tus entrañas
Donde un pueblo oscuro me habita
Yo quiero borrar tu suelo
Anidar esperanza en otro puerto
Ser el dormido aluvión que no retorna
Yo iré cruzando un alud de estigmas
Un fuerte vendaval de alas muertas
Una mesa donde el vino es blanco como lo innacido
Yo necesito acordarme de olvidar
Presenciar otro loto azul
Un paño a cuadros en la sombra
Donde el volcán no llora
Un rostro que conocí en aurora
Retirado al más allá de las cenizas
Cuando quiero el retorno
De tus nimbos de agua
**RVQ**
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