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Domingo, 11 de octubre de 2026
miércoles 11 abril, 2012 a las 7:49 pm

Mensaje de Mujeres Nortecaucanas

Doly Enríquez

Poeta y Comunicadora Social



Tacueyó (Cuetayu en nasa), significa:

“Piedra que emana agua de vida”

Tacueyó, cuna de la revolución indígena,

porque allí nace el CRIC, en 1971

Nace la organización de mujeres en las recuperaciones de tierras

en la vereda La Susana, 1971.

Nace la Guardia Indígena en el año 2000.

Hechos que son ejemplo para todos los pueblos indígenas de Colombia y el mundo, porque hacemos de la historia otro mundo posible, somos defensores y defensoras pacíficas de la vida, y por ella, hasta la vida misma.

Estamos aquí porque queremos que escuchen la historia de quienes eran nuestros familiares caídos, en esta guerra que no nos pertenece.

Estamos aquí porque creemos en el proceso organizativo indígena, en su apoyo, en su justicia.

Estamos aquí las mujeres porque aunque no aparezcamos en los libros, en los discursos en las cátedras, ni en un liderazgo incluyente, sentimos y pensamos desde nuestros úteros que dan vida; ser las voceras, las gaitanas, las mendiguguas, las guyumuse de nuestros muertos, los reclamamos hoy mañana y hasta que se apague el sol.

Continuamos con el legado de nuestros ancestros de luchar, de insistir, de persistir y resistir para re- existir.

No queremos que estos hechos continúen pasando en nuestros territorios. Nuestros jóvenes y jovencitas requieren de nuestra compañía, nuestro consejo y sobre todo, del apoyo de las autoridades ancestrales.

Estamos aquí para tejer y deliberar muchos programas y proyectos en beneficio de nuestras comunidades, sin discriminaciones, sin divisiones.

Estamos aquí para ser ejemplo de lucha, para continuar caminando la palabra, para que nuestro paso por la tierra deje huellas de resistencia a los que vienen atrás, para dejar un mundo más justo y humano.

La masacre del 26 de marzo de 2011, en la vereda de Gargantillas, no solo apagó la vida de 16 indígenas, también masacró la madre tierra, los árboles, los pájaros y las reservas naturales. Irrumpió el silencio de las montañas y nuestra paz.

Por ello pedimos que se callen las avionetas, las bombas y las metrallas y se escuchen los armónicos sonidos de la madre tierra.

Atentamente,

Mujeres y demás familiares de los hermanos y hermanas masacrados el 26 de marzo de 2011 por la fuerza pública en la vereda de Gargantillas – Tacueyó – Toribío – Cauca.

Abril de 2011

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