Los planes de desarrollo: Claves para el posconflicto colombiano


Por: Omar Orlando Tovar Troches.
Según el marco legal colombiano; corren los plazos para la construcción y aprobación de los Planes de Desarrollo de todos los municipios de Colombia.
Son varios los líderes y lideresas del sector político, gremial y de la sociedad colombiana en general, quienes casi que al unísono han señalado; el carácter determinante que tienen los Planes de Desarrollo que se construyen en las regiones y las localidades, para lograr que el camino que transitan gobierno y guerrilla con motivo del proceso de diálogo en las mesas en La Habana con las F.A.R.C. y la del E.L.N.; nos pueda conducir a todos hacia la paz en Colombia.
Coinciden además en plantear que es a partir de las dinámicas sociales y económicas que se logren consensuar desde la provincia y que queden plasmadas en las cartas de navegación locales, en donde residen las claves para nuestro posconflicto. Hasta aquí es una verdad casi que evidente a pesar de las pataletas de la oposición Uribista.
Preocupa, por lo menos para el caso de Santander de Quilichao, percibir que dichos consensos sociales, hasta ahora no se han logrado de manera formal. A pesar de las buenas intenciones de la administración local en cabeza del Alcalde Álvaro Mendoza.
Durante su campaña electoral, el doctor Mendoza expresó en varias ocasiones y escenarios, su compromiso de gobernar de la mano de toda la sociedad quilichagüeña. Dijo además; que durante su administración se iban a cambiar algunas costumbres políticas y administrativas que hasta la fecha, en nada han ayudado para recuperar la confianza de las comunidades hacia la administración municipal. Escoba nueva barre bien, decían y dicen los mayores, en eso confiamos todos los demás.

Aunque es corto el tiempo de la nueva administración local, es preciso hacer notar que esta nueva ciudadanía del siglo XXI ya poco cree en promesas de campaña y que está a la espera de los tiempos y espacios necesarios para poder participar de manera decidida en la construcción de esos consensos necesarios para alcanzar lo que deseamos para nuestro terruño y sus habitantes.
Algunos miembros del Consejo Territorial de Planeación de Santander de Quilichao, han manifestado su preocupación acerca de la manera en que se ha llevado a cabo el proceso de construcción de nuestro Plan de Desarrollo. Indican que aún no han podido entender por qué hasta la fecha, los técnicos contratados por la Alcaldía Municipal, no han podido cumplir a cabalidad con la tarea para la cual se les contrató. Afirman que en las pocas ocasiones en que se les ha convocado de manera oficial para analizar y acompañar la construcción del P.D.M., han podido constatar la falta de claridad y la poca calidad del trabajo de dicho personal.
Al momento de escribir estas notas, varios consejeros territoriales, han expresado su descontento por la falta de eficiencia que este proceso, calificado por muchos como clave, no sólo para el buen funcionamiento del municipio y el bienestar de sus habitantes, sino para el proceso de paz de nuestra Nación.
Quilichagüeñas y quilichagüeños hacemos un respetuoso llamado a nuestra Administración Municipal, para que avancemos en estas sendas del entendimiento, para que tanto funcionarios de carrera como contratistas se pongan al servicio de la comunidad y no sobre ella. No se trata, como dicen algunas personalidades cercanas a la administración, de falta de capacidad, nivel académico ni experticia por parte de algunos consejeros, de lo que se trata es de intentar ponernos de acuerdo para descifrar el lenguaje cifrado, que por ley, impone desde Bogotá la Dirección Nacional de Planeación y que se supone deben tener las hojas de ruta políticas, administrativas y sociales de los municipios.
Finalmente, señor Alcalde Mendoza; el llamado respetuoso es para que esta administración suya, en la que muchos creen, cambie a partir de ahora esa fea costumbre que no puede seguir siendo ley: La de “improvisar” por cumplir con los plazos legales para imponer un P.D.M. previamente contratado y no consultado, desechando de paso los aportes, las sugerencias, orientaciones y peticiones que ha aportado hasta aquí la comunidad, en este borroso proceso. Esperamos que no.



