LOS DISTRACTORES


La visión oblicua, sesgada desde la cual se enseñó a percibir la historia, germinó una cultura de amarres que no permite que la región se levante sobre sus propias posiciones y oportunidades.
La interpretación de los acontecimientos se sesgó al escogimiento selectivo de determinados hechos y a la elección individual de pocos personajes, según la representación que se demandara para conservar lo establecido en categóricos momentos.
Por estas razones, actuaciones similares presuntamente vistas desde la óptica de un mundo civilizado, han tenido interpretaciones distintas y han sido manipuladas dependiendo del interés coyuntural del instante.
A partir de estas circunstancias, se dio prioridad a lo adjetivo y se perdieron o se ocultaron las causas reales, objetivas y colectivas que movieron a las comunidades a comprometerse en los conflictos, las confrontaciones, las guerras.
Proceder similar se dio a la actuación estatal, la falta de socialización o de participación de la ciudadanía en las determinaciones que afectarían la región, y en ausencia de un sano ejercicio político, definiciones legislativas o administrativas, se dieron bajo el aliciente de estar dictadas para mejor la vida de los habitantes, cuando en realidad estaban concebidas para atender otros intereses.
Las actuaciones políticas, económicas y sociales de la diversa comunidad caucana, en su devenir histórico no han tenido adecuada interpretación en su momento para ser canalizadas hacia la realización de sus sueños o proyectos de vida, por el contrario sus expresiones tapadas con la humildad de sus temores y de sus sustos y reverencias, se convierten en abonado terreno para el cultivo de la maleza de la ilusión y el engaño.
A este infinito circulo de artificios corresponden proyectos presentados como la panacea para los caucanos, PAPELCOL la planta productora de pulpa para papel a partir del bagazo de caña, ubicada en el municipio de Caloto, se construyó con recursos públicos, para apalancar la economía caucana, contribuir en la financiación del presupuesto departamental y para competir con el monopolio en la producción de papel por parte de PROPAL, después de aventuras burocráticas y del aquelarre de las viabilidades del centralismo, se vendió a PROPAL, menos mal la fábrica funciona y genera riqueza y trabajo.
Igual sucedió con la fábrica para producir pulpa para papel a partir del fique, una planta que en su momento fue más grande que el pueblo, un convenio que el Gobierno Italiano debe resarcir a esta región, pues al parecer intereses relacionados con la construcción del Metro de Bogotá, influyeron para que la firma TIPIEL, apoyándose en la Curia Arquidiosesana, incluyendo la figura del embajador de Italia en Caldono, hiciera presencia y sonriera con la pose de algunas figuras de la Sixtina, en el acto de la bondad y de la misericordia.
Desde luego hay cientos de inversiones regadas por todo el departamento, monumentos al desengaño, sin una sola voz de protesta, sin una investigación, menos un pronunciamiento político, en muchos casos la gente ni siquiera imagina que se iba a construir, como sucedió con la planta productora de almidones en El Patía o las trilladoras de arroz de la Costa.
Cada cierto tiempo además, se recuerdan los estribillos de la vía El Estanquillo, la generadora de Brazo Seco, que horror la carretera al Mar, la doble calzada, los Call Center y se habla aún de la instalación de costureros gigantes para la producción de ropa en chuspitas para niños.
Para finalizar, todo aquí remata en la alusión a la diadema de las oportunidades, de vez en cuando, solo cuando se necesita, se desempolva el discurso de la MORAL Y LA ÉTICA, y así como los sobresaltos, los temores y las distorsiones de todas las épocas, se blande como el garrote del que tiene susto.



