LEBO MASHILE VISTE DE POESÍA A CALI
Lebogang Mashile. Foto María Isabel Casas, NTC
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
Ha finalizado el XI Festival Internacional de Poesía de Cali con la presentación de unos diez recitales en escenarios del centro y de barrios populares. La afluencia de público para escuchar poesía no es tan abundante como para la salsa, el tamboreo, el ruido y la fanfarria. Sin embargo, algo es algo, -una vez al año- que el gobierno municipal se mete la mano al bolsillo para financiar este evento. Necesario dentro de una ciudad que pide la paz, el pan espiritual y la tranquilidad sentada sobre ladrillos y grama.
Para este XI Festival, Johannesburgo, Suráfrica, nos envió la abundante negra Lebogang Mashile. Abundante, porque es enorme de volumen, como un volcán con explosión y lava. De rebosante simpatía, labios inmensamente rojos y cabellera redonda, azabache, como el carbón del África ardiente.
Subió a la tarima y movió sus caderas, elevó su voz y sus brazos, agitó su pecho y conmovió a los asistentes. Esta mañana fue su primer poema. “Esta mañana los dioses nos han mostrado sus dientes/sonreímos y violentamente temblamos uno dentro del otro/ojos cerrados/bocas abiertas/manos atadas a mañanas y ayeres/y promesas que quizá nunca mantengamos./Esta mañana me presento a mi misma/a la luz que rebota desde la gente helada/”…No estamos solos y Cuba Libre resonaron como látigo de negrero ante la gente atónita.
Lebo llegó a Cali, se tomó la tribuna con su cuerpo hirviente, su fuerza teatral, la profundidad de su pensamiento y su “punzante toque de amor”. Nos trajo una poesía joven, fresca, nueva, desde el continente donde el sol no acaba de cubrir al desierto y la pobreza. Lebo llenó la noche y alumbró con su negrura reluciente. Su voz penetró el espacio y subió desde el estómago hasta la mente. Removió las fibras más sensibles del corazón de Cali, donde encontró que habitan las sombras de Yemayá y Oricha y baila la sangre con tambor y marimba de chonta. Se alejó y nos dejó su beso y carisma.
ESTA MAÑANA
Esta mañana llega con sombras de lluvia
y una voz fresca sacude cuidadosamente los últimos
torbellinos del invierno hasta la quietud
No habrá dolor esta mañana
Ha sido absorbido por el cielo
desde el otro lado del para siempre
donde los fantasmas de nuestro antiguo yo
unirán sus sueños desde sus tendones
Sus lágrimas evitan a nuestros sueños desintegrarse.
Esta mañana los dioses nos han mostrado sus dientes
sonreímos y violentamente temblamos uno dentro del otro
ojos cerrados
bocas abiertas
manos atadas a mañanas y ayeres
y promesas que quizá nunca mantengamos.
Esta mañana me presento a mi misma
a la luz que rebota desde la gente helada
a los escalofríos que transforman un cuerpo humano en un ser humano
a cada persona girando en un momento olvidado
excepto por los punzantes toques de amor
Somos sus dientes que resplandecen al descubierto
Mañanas de invierno con la esperanza
que en algún del pasado para siempre
el mundo escucha
Tomado de la Revista Clave, pág. 5
Ver y oír video en: http://www.youtube.com/watch?v=WVSS-rAA1p8
Ver y oír la traducción en: http://www.youtube.com/watch?v=wQfnGU1ncBg
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