Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Domingo:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Domingo, 4 de octubre de 2026

Las montañas se mueven

Las montañas se mueven

Las montañas se mueven

Sebastián Silva-Iragorri

Es hermoso observar las montañas con sus cumbres relucientes o nevadas, según los tiempos y pensar que en esas alturas se aclimatan diversas formas de vida y se crean corrientes de aguas que traen beneficios y se expanden como ríos que serpentean abajo, completando el paisaje en plenitud de naturaleza y visión luminosa.

Me he recorrido todo el Cauca y siempre me ha asombrado su belleza, su exuberante naturaleza, la inteligencia de sus pobladores y por eso me resisto a creer que pueda ser destruido por el rencor, la violencia, la estrategia malsana y la tiranía del terrorismo. Cuando el cóndor en las altas montañas se prepara para sus siguientes vuelos en un majestuoso despliegue de color y elegancia contrasta con lo que ocurre abajo con la destrucción y la barbarie.

Somos en el Cauca ricos en diversidad, en fauna, en flora, en oro, en platino, en aguas fluviales y marítimas y nos entristece desperdiciar todos estos elementos naturales preciosos por atender la guerra y sus secuelas. Lo que ocurre es una traición a su destino, un atentado a su esperanzador futuro, una calamidad ante la abundancia natural y una solemne tragedia que va destruyendo la primavera con sus ilusiones y esperanzas.

Es necesario hacer ya un alto en el camino, despojarnos de vanidades y soberbias y unir voluntades bajo el propósito común de no más destrucción y arrancar con la única revolución, que sin violencia todo lo logra, la revolución de la honestidad y del trabajo creativo, bajo premisas fundamentales de unificación y decisión.

SI no existiera violencia qué fácil sería recuperar al Cauca y colocarlo liderando otra vez los destinos de Colombia y no como ahora con un panorama escabroso, agobiado por noticias negativas, por acciones destructoras y por peleas intestinas debido a halagos, honores y burocracia dilapidando las mejores oportunidades de transformación y bienestar. No podemos perder la fe, ni el valor ni la decisión de superar lo destructivo para enderezar la ruta y encaminarnos al futuro sin dudas, ni vacilaciones, sin pausas ni descansos. Hay que poner en práctica lo que siempre hemos escuchado, “La fe mueve montañas” y vienen a mi mente las palabras de Jesús diciendo con absoluta claridad “Si tuvieres fe como un granito de mostaza, ordenarías a aquellos montes moverse y se moverían”. Entonces Caucanos, a mover montañas, con fe inquebrantable y valor elevado a la máxima potencia. Escojamos con lupa nuestros líderes, renovemos nuestras dirigencias, estimulemos a la juventud, allanemos el camino a quienes quieren trabajar con el único interés de servir, reconstruir, sembrar y luchar. No retardemos más estas posibilidades, ya es la hora, unamos nuestras voluntades alrededor de propósitos grandes y comunes y el camino se hará más corto y concluyente. La actitud gallarda debe ser la conducta de todos sin discriminaciones, ni mezquindades, unidad a través de ideas como requisito de la victoria y sumándole a la energía de la convicción la fuerza del carácter y la decisión de la voluntad. El Cauca se merece esta lucha y su recuperación. Como si estuviéramos dando pinceladas de colores al lienzo más hermoso posible acariciemos el sueño final de una gran pintura, nueva, transformadora y sostenible. Atrás las tropas del egoísmo, del sectarismo y el rencor, saquemos de las trincheras del odio a tantos engañados y con actitud generosa empecemos a marchar con trabajo y voluntad a encontrar el promisorio destino marcado para el Cauca por tantos regalos de la naturaleza y condición.

Invito a todos los caucanos a recapacitar en esta hora crucial y decisoria de la Patria y las regiones y cuando se acercan las fechas en que soberanamente debemos escoger nuestra dirigencia, empecemos allí, limpiando con decisión y valor esas nuevas jefaturas y liderazgos y comprometiéndonos con todos los esfuerzos, no simbólicos sino reales, a empezar ya a subir escalones en el tinglado nacional y viendo a nuestro departamento otra vez erguido y fuerte, caminar rampante hacia su verdadero destino.


Imagen destacada: https://x.com/i/grok

Otras publicaciones de Sebastián Silva-iragorri en Proclama del Pacífico:

Sebastián Silva-Iragorri

Articulos relacionados

jueves 1 octubre, 2026 a las 7:12 pm

Operativos, más ONU y CHINA

lunes 21 septiembre, 2026 a las 5:40 pm

Un diálogo muy diferente

jueves 17 septiembre, 2026 a las 5:40 pm

Siguen los milagros