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Domingo, 4 de octubre de 2026

Las elecciones del próximo domingo

Las elecciones del próximo domingo
Las elecciones del próximo domingo
Imagen de: http://bit.ly/2I6Xao0

Las elecciones del próximo domingo

Las elecciones del próximo domingo

El próximo domingo 11 de marzo los ciudadanos caucanos, como todos los colombianos, tenemos que ejercer un derecho cívico de trascendental importancia para el funcionamiento de la institucionalidad nacional: elegir a los miembros del Congreso de la República, que legislarán durante los próximos cuatro años.

Lo primero que tendríamos que reconocer es que, ciertamente, y a pesar de lo fundamental que es su gestión para la consolidación de una verdadera democracia, el Congreso padece un gran desprestigio, principalmente por la corrupción que lo caracteriza y por la contaminación humana e intelectual de quienes resultan increíblemente elegidos por nosotros mismos. El Congreso se llena mal por los ciudadanos que no votan por sus derechos sociales y civiles, sino por una ilusión pasajera, inclusive instantánea, sin pensar en su futuro ni el de sus familias, porque desconocen la significación que su designio tiene para la vida pública… y privada, o sencillo, por los que no votan ni bien ni mal.

Por eso, debiéramos hacer previamente un examen de conciencia y elegir este domingo a través de un voto consciente e informado. Lo ideal sería que a las urnas llegue una opinión pública calificada, una ciudadanía activa que se decida por personajes comprometidos con la decencia política, por candidatos acreditados y convencidos de la necesidad de construir paz y convivencia. Que elijamos personas a quienes les quepa el país en la cabeza, como decía mi padre, que conozcan los temas sensibles para el país, y trabajen por ellos. Y claro que sí los hay. Lo que ocurre es que muchos no votan por esas personas sino por quien engaña mandando a raspar una vía la última semana, por quienes reparten tamal o tejas, dan algún peso para el desayuno, ejercen la coerción y en general, compran votos para mantener su dominio o también, por los que buscan mantener el poder territorial de unas pocas familias y adecuar las normas para su propio beneficio. Así es como se alimenta cada cuatro años la corrupción, por eso, a veces, somos cómplices.

Lo magnífico sería salir el domingo a votar alegres, optimistas, libres, convencidos del valor cívico de nuestra decisión, respetuosos de las diferencias ideológicas que tenemos con otros ciudadanos, y especialmente, con mucho entusiasmo por los jóvenes que por primera vez tienen la oportunidad de hacer uso de su derecho al voto, que tienen el poder y el deber de hacer valer su voz.

El Congreso, recordemos, es la máxima institución que representa a la ciudadanía, es decir, a usted, a su familia, a sus vecinos y a su comunidad. Hace control al Ejecutivo, formula y modifica las leyes que tocan nuestros derechos. El Congreso es una radiografía de lo que somos como nación. Es una gran responsabilidad que no se le puede entregar a cualquiera, o dejar, por pereza o ignorancia, que otros decidan por nosotros, como ha ocurrido antes.

Es mejor participar porque de todas maneras llegarán el próximo 20 de julio al Capitolio Nacional los 279 congresistas que se elegirán el domingo próximo. 108 senadores y 171 representantes. Y es mejor que hagamos uso de este derecho, para que sean elegidos por nuestra decisión autónoma.

Los senadores serán elegidos así: 100 a nivel nacional, 2 por comunidades indígenas (circunscripción especial), 5 por el partido de las FARC, y una curul para el candidato a presidente que obtenga la segunda votación, para un total de 108 senadores.

Los 171 representantes a la Cámara serán: 160 elegidos a nivel departamental y Bogotá (circunscripciones territoriales), 2 de comunidades afro descendientes, 1 de comunidades indígenas, 2 que representan a los colombianos residentes en el exterior, 5 curules para el partido de las FARC, y una curul para el candidato a vicepresidente que obtenga la segunda votación.

Otro asunto que recomendaría tener en cuenta es votar por aquel que sinceramente trabaje o haya trabajado en la construcción de la paz. La paz sigue siendo un anhelo de millones de colombianos y es un deber nuestro proponerla como uno de los temas centrales de estas elecciones. Debemos elegir congresistas comprometidos con la paz.

Por eso hay que recordar que muchos congresistas le dieron la espalda a la paz, por eso el proyecto de Circunscripciones especiales de paz se hundió, faltó solo un voto, dejando sin voz y voto a las víctimas del conflicto armado. Ya sabemos quién se negó a hacerlo… y es caucano, infortunadamente.

En fin, el domingo salgamos a votar por nuestros derechos sociales, por el derecho al trabajo en condiciones justas, equitativas y satisfactorias; por los derechos sindicales, por el derecho a la seguridad social, a la salud, a un medio ambiente sano, a la alimentación, a la educación, a los beneficios de la cultura, a la constitución y protección de la familia, por los derechos de la niñez, protección de los ancianos, protección de los minusválidos. Sí tenemos aún por quién votar en este sentido.

Necesitamos con urgencia personas en el Congreso que representen nuestros intereses, aprovechemos esta nueva oportunidad.

En conclusión, definitivamente, yo votaré por la honestidad, la disposición a trabajar con las comunidades, por la capacidad de escucha, la disposición a rendir cuentas, el rechazo al clientelismo y a la corrupción. Votaré por quien promueva la reconciliación y la convivencia pacífica y no por los discursos de odio y de quienes incitan a actos de violencia, por quien trabaje para y por la gente, en vez de responder a los intereses de unos cuantos grupos económicos y élites regionales.

Con verdadera vocación democrática, comprometido con la construcción de la paz estable y duradera, por la participación ciudadana y el pluralismo, voy a salir alegre y respetuoso, con toda mi familia, a votar por Carlos Julio Bonilla Soto a la Cámara de Representantes, 103 en el respectivo tarjetón, Partido Liberal.

A propósito de tarjetones, y ya habiendo resuelto la decisión para votar por un senador y un representante, quien lo desee puede votar, adicionalmente, por una de las dos consultas populares que se desarrollarán al mismo tiempo que los comicios legislativos. Pero usted tiene que saber que no puede participar de las dos consultas. Sólo en una, la que escoja.

La primera, denominada La gran consulta por Colombia de la que hacen parte el actual senador y candidato Iván Duque (Centro Democrático); la exministra Marta Lucía Ramírez (avalada por el grupo ciudadano Por una Colombia Honesta y Fuerte), y el exprocurador Alejandro Ordóñez (avalado por el grupo ciudadano La Patria de Pie). Esta es una alianza entre los expresidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, que representa a la corriente ideológica de la derecha en Colombia.

Si no le gusta, puede hacerlo entonces pidiendo el tarjetón de la denominada Consulta interpartidista por el cambio. De ella, hacen parte el exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro, cuya candidatura presidencial está avalada por el grupo significativo Colombia Humana y el movimiento MAIS; y el exalcalde de Santa Marta, Carlos Caicedo, avalado por el grupo significativo Fuerza Ciudadana. De esta alianza, se ha dicho que representa a la izquierda colombiana.

Si no le gustan estas opciones, entonces al llegar a la urna sólo pida dos tarjetones, el del Senado y el de la Cámara de Representantes. Suerte, que Dios les bendiga.

Nos vemos el domingo. ¡Paz, y Alegría!, es la consigna.

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